La exclusión social se enquista en Córdoba y afecta ya a casi 200.000 personas
El noveno informe FOESSA, presentado por Cáritas, alerta de que 127.000 cordobeses renuncian a medicamentos por no poder pagarlos y la vivienda agrava la situación

Informe Cáritas Mediodía COPE
Córdoba - Publicado el - Actualizado
3 min lectura6:05 min escucha
La exclusión social es un fenómeno que se ha vuelto estructural en Córdoba, afectando ya a casi 200.000 personas en la provincia. Esta es la principal conclusión del noveno informe FOESSA, presentado este martes por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, junto al director de Cáritas Diocesana, Darío Reina, y el coordinador del informe, Daniel Rodríguez de Blas. El estudio, que va más allá de la pobreza económica para analizar el acceso a derechos como la vivienda, el empleo o la sanidad, dibuja un panorama preocupante que exige una respuesta social conjunta.

Darío Reina, Jesús Fernández y Daniel Rodríguez de Blas
Jesús Fernández ha destacado que el informe, a pesar de su rigor científico, “quiere tocar la sensibilidad y el corazón de aquellos que reciben la noticia”. El obispo ha subrayado que el estudio busca ser un “compromiso ético para movilizarnos todos” frente a problemas que se viven “casi día a día”, como las dificultades de acceso a la vivienda, la inflación o la precariedad laboral.
Las cifras de la exclusión en Córdoba
El análisis desciende a la realidad provincial con datos alarmantes. Según ha explicado Daniel Rodríguez, en Córdoba hay 75.000 personas que viven en familias cuyo sustentador principal sufre una “inestabilidad laboral grave”. Esto se traduce en una “relación intermitente con el empleo”, habiendo estado en paro tres o más meses durante el último año o acumulando tres o más contratos.
La vivienda se ha convertido en uno de los principales motores de la exclusión. El informe revela que más de 90.000 personas en Córdoba viven en hogares que, tras pagar la hipoteca o el alquiler y los suministros básicos, caen directamente en una situación de pobreza. Una realidad que el obispo ha recordado que se ha hecho evidente con las recientes inundaciones sufridas en la provincia.
Quizás el dato más dramático del informe es el relativo a la salud. Un total de 127.000 cordobeses han tenido que “dejar de comprar medicamentos o seguir algún tratamiento médico por dificultades económicas”. Esta barrera en el acceso a la sanidad agrava todavía más la vulnerabilidad de miles de familias.
Hay 127.000 cordobeses que han tenido que dejar de comprar medicamentos o seguir algún tratamiento médico por dificultades económicas"
Coordinador del informe
Un problema que se vuelve crónico
Daniel Rodríguez ha insistido en que la exclusión es un “[fenómeno estructural]”. Ha explicado que, tras cada crisis económica, “la bolsa de exclusión se hace más grande” y durante la recuperación “no somos capaces de sacar a tanta gente como ha caído”. Por ello, aunque los datos actuales son mejores que los de 2021, en plena pandemia, son “sensiblemente peores que los que teníamos en 2018”.
Desde 2008, el factor que ha emergido “con una crudeza sorprendente” es la vivienda. Si entonces apenas tenía peso en la exclusión, hoy es un “motor principal”. El informe señala que aproximadamente uno de cada cuatro andaluces tiene dificultades para acceder, pagar o mantener su vivienda, un porcentaje que enciende todas las alarmas.
El futuro hipotecado: la infancia
La exclusión se ceba especialmente con los más vulnerables. El 26% de los niños y niñas de Andalucía se encuentran en situación de exclusión social, un dato que compromete gravemente el futuro de la comunidad. Los estudios longitudinales de FOESA, además, confirman una dura conclusión, en palabras de Rodríguez: “la pobreza se hereda”.
El 26% de los niños y niñas de Andalucía se encuentran en situación de exclusión social"
Coordinador del informe
Esta herencia de la vulnerabilidad significa que los menores que crecen en hogares pobres “tienen el doble de probabilidades de vivir en su etapa adulta en situaciones de pobreza que los niños que no la están viviendo”. Una condena que perpetúa el ciclo de la exclusión de una generación a otra.
Para Cáritas, este informe es una “herramienta fundamental”, como ha afirmado su director, Darío Reina. Más allá del trabajo diario con “personas concretas”, el estudio “nos da una luz” y permite entender la evolución de la sociedad. Reina ha concluido que sensibilizar a la sociedad con esta realidad es “parte de la misión de Cáritas”, una misión a la que el obispo ha llamado a sumarse para “echar una mano a las personas que las padecen”.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



