Atletismo | Mundial en pista cubierta

Óscar Husillos, descalificado tras haber conseguido el oro en los 400m; Saúl Ordóñez y Ana Peleteiro suman dos bronces

El atleta palentino dominó la prueba de principio fin y se colgó la medalla de oro en la prueba de los 400 metros, pero poco después le descalificaron por invadir calle. Minutos antes, el leonés Saúl Ordóñez consiguió finalmente la medalla de bronce en la final de 800 en pista cubierta tras prosperar el recurso de la federación estadounidense por la descalificación de Drew Windle, que había terminado segundo por detrás del polaco Adam Kszczot y precediendo al español. Álvaro de Arriba, cuarto. En la mañana de este sábado, la gallega consiguió un hito histórico en el atletismo español al conseguir la primera medalla -bronce- en unos Mundiales en pista cubierta con el mejor salto de su vida: 14,40 metros.

EFE

Tiempo de lectura: 5' Actualizado 15 jun 2018

El español Óscar Husillos y el dominicano Luguelín Santos, que había obtenido las medallas de oro y plata en la final mundialista de 400 metros, han sido descalificados por pisar fuera de calle.

La medalla de oro pasa al checo Pavel Maskal con 45.47, la de plata al estadounidense Michael Cherry con 45.84 y la de bronce al trinitense Deon Lendore con 46.37.

La ruleta de las descalificaciones, que dio lugar este viernes al hecho insólito de que todos los atletas de una misma serie resultaran descalificados, se ha cobrado en la final a los dos mejores, Husillos y Santos.

El español había ganado la carrera tras avasallar a sus rivales con una marca de 44.92 que habría sido la mejor marca en la historia de los campeonatos y nuevo récord de Europa.

Luguelín Santos, subcampeón olímpico en Londres 2012, llegó segundo con 45.09, que habría sido nuevo récord nacional, y el checo Pavel Maslak, dos veces campeón, había llegado tercero con 45.47.

Husillos dominó la carrera de punta a cabo. Tomó la cuerda al entrar en calle libre, pasó el 200 en 21.26 y no dejó la menor opción a sus rivales en el último giro. Pero el vídeo reveló que había pisado fuera de calle y recibieron la mala noticia cuando atendían a la prensa.

De no haber sido descalificado, Husillos habría borrado de las listas el viejo récord de Europa del alemán Thomas Schoenlebe (45.05), que databa de hace treinta años, del 5 de febrero de 1988.

El palentino era el tercer español que subía al podio de 400 en unos Mundiales bajo techo. Antes lo hicieron Cayetano Cornet (bronce en Budapest'89 y Sevilla'91) y Sandra Myers (plata en Sevilla'91).

Su marca era, además, la mejor conseguida por un español tanto en sala como al aire libre, ya que el récord nacional al aire libre lo tiene Cayetano Cornet con 44.96.

Era la novena carrera de la temporada para el velocista de Astudillo, de 24 años, que este año había ganado todo lo que ha corrido, tanto en 200 como en 300 y 400 metros.


El leonés Saúl Ordóñez consiguió la medalla de plata en la final de 800 de los Mundiales en pista cubierta tras la descalificación del estadounidense Drew Windle, que había terminado segundo por detrás del polaco Adam Kszczot y precediendo al español.

Windle fue descalificado en una carrera lenta que no supo gestionar el otro español presente, el salmantino Álvaro de Arriba, que competía resfriado y terminó quinto con 1:48.51, aunque ascendió al cuarto tras la descalificación.

El polaco Adam Kszczot, invicto este año, refrendó su condición de favorito y se llevó el título con 1:47.47, seguido de Windle (1:47.99) y del berciano Ordóñez, que llegó al Mundial repescado por la IAAF tras la renuncia del sevillano Kevin López.

La carrera discurrió al ritmo lento que marcó el marroquí Mostafá Smaili (26.73 el 200, 55.77 el 400). De Arriba, que había pasado una mala noche, fue siempre a cola del grupo, en tanto que Ordóñez se situó segundo, hasta que Kszczot, defensor del título, tomó la cabeza al entrar en el último giro.

Ordóñez, con la peor marca de los participantes pero con su habitual descaro, resistió en la tercera posición hasta la meta, mientras que De Arriba, a diferencia de lo que hizo en semifinales, no pudo adelantar en la recta.

Se trata de la segunda medalla para el equipo español, horas después del bronce obtenido por Ana Peleteiro en el triple salto.

De Arriba es el único de la selección española que ocupaba puesto de podio en el ránking de los participantes en Birmingham: tercero, sólo por detrás del keniano Emmanuel Korir y del estadounidense Donovan Brazier. La baja del primero, por no tener el visado a tiempo, y la eliminación del segundo en las series reforzaron las opciones españolas.

Por primera vez en la historia de los Mundiales bajo techo España tenía dos representantes en una final de 800, una disciplina que hasta hoy había reportado al equipo español una medalla de plata (Tomás de Teresa en Sevilla'91) y un bronce (Mayte Martínez en Birmingham 2003).


La venezolana Yulimar Rojas, de 22 años, campeona del mundo bajo techo y al aire libre, revalidó su título en sala con el mejor salto mundial del año (14,63), por delante de la jamaicana Kimberly Williams y de la española Ana Peleteiro.

El oro de Rojas y el bronce de Peleteiro regalan un éxito resonante al entrenado de ambas, el cubano Iván Pedroso, cinco veces campeón mundial de longitud en pista cubierta y cuatro al aire libre.

Rojas se había pasado la campaña invernal inactiva por una fascitis plantar, pero, después de una concentración en el Algarve portugués llegaba a Birmingham resuelta a defender la corona que obtuvo hace dos años en Portland (EEUU) con un salto de 4,41 metros, la primera medalla de oro para su país en la historia del torneo. "Lo he soñado y lo conseguiré. El Gloria Al Bravo Pueblo (himno venezolano) sonará en Birmingham", prometió Yulimar. Y cumplió.

La venezolana se estrenó con un salto de 14,24 metros, superado en la primera ronda por Kimberly Williams, bronce en 2014, que hizo su mejor salto del año con 14,37.

Peleteiro, alistada en los Mundiales como séptima del ránking mundial del año con sus 14,22 metros, empezó más floja: 13,18. Siete meses después de ser séptima en los Mundiales al aire libre de Londres, la gallega se proponía acabar entre las seis primeras. En el segundo intento alcanzó los 13,82 pero, en grave peligro se quedar fuera de la mejora, reaccionó en el tercero con 14,18 para situarse tercera.

Su explosión llegó en el cuarto, precedido y seguido de un profundo grito: 14,40. Era la segunda mejor marca española de todos los tiempos, conseguida, además, en la misma pista donde Carlota Castrejana se llevó el oro en los Europeos de 2007 con 14,64.

Williams estaba en cabeza con 14,48 cuando Peleteiro ejecutó el mejor salto de su vida, situándose segunda. En una final enloquecida, Yulimar respondió con un 14,36 que la devolvió al podio y en el penúltimo turno recuperó la jerarquía universal: 14,63, mejor marca mundial del año. La estadounidense Keturah Orji, líder del ránking de las contendientes con 14,53 metros, quedó fuera del podio con 14,31.



El barcelonés Marc Alcalá, campeón de España de 1.500 en sala, ha sido eliminado en la primera ronda al clasificarse cuarto en la segunda serie con un tiempo de 4:45.49.

La barcelonesa Esther Guerrero, cuatro veces campeona de España de 800 en pista cubierta, quedó eliminada en la primera ronda al terminar quinta y última en la primera serie con un tiempo de 2:04.06.

El equipo español de relevos 4x400 metros, formado por Lucas Búa, Manuel Guijarro, Aleix Porras y Samuel García, quedó fuera de la final de los Mundiales con una marca de 3:07.52

El neozelandés Tomas Walsh ejecutó el cuarto mejor lanzamiento de la historia (22,31 metros) para revalidar su título mundial de peso en pista cubierta con récord de los campeonatos. Walsh, que también es el campeón mundial al aire libre, logró otros dos tiros superiores a los 22 metros, ambos de 22,13, pero quiso regalar una gran marca al público en la despedida.

Siete atletas lanzaron por encima de los 21 metros, en el concurso de mayor nivel de la historia. El alemán David Storl se llevó la medalla de plata con 21,44 y el checo Tomas Stanek el bronce con igual registro, aunque con peor segundo lanzamiento (21,12 frente a los 21,18 del germano). El brasileño Darlan Romani, cuarto, batió el récord sudamericano con un lanzamiento de 21,37. 

Yidiel Contreras se ha clasificado para las semifinales de 60 m vallas con un tiempo de 7.68, su mejor registro del año.

Siete meses después de la retirada del mejor velocista de todos los tiempos, Usain Bolt, el estadounidense Coleman ratificó este sábado en los Mundiales en sala de Birmingham su condición de nuevo rey del esprint al conquistar el título de 60 metros con un registro de 6.37, nuevo récord de los campeonatos. El chino Bingtian Su llegó segundo con récord asiático (6.42), seguido del otro estadounidense Ronnie Baker (6.44).

Dibaba, que defendía título, se llevó consigo en su ataque a las otras dos medallistas del 3.000, la holandesa Sifan Hassan y la británica Laura Muir, que nada pudieron hacer para evitar su victoria, con un tiempo de 4:05.27. Las otras medallas cambiaron de orden esta vez: Muir fue plata con 4:06.23 y Hassan bronce con 4:07.26.

En 60 m vallas la estadounidense Kendra Harrison, plusmarquista mundial de los 100 m.v, logró al fin su primer oro global al imponerse con una marca de 7.70, récord de los campeonatos y a dos centésimas del récord mundial de la sueca Susanna Kallur. Estados Unidos hizo doblete con Christina Manning (7.79) y la holandesa Nadine Visser se llevó el bronce con 7.84. 

También estrenó medalla de oro hasta Sandi Morris, que había sido subcampeona las dos últimas ediciones de estos campeonatos, así como en los Juegos de Río 2016 y en los Mundialesde Londres 2017. Una marca de 4,95 metros, récord de los campeonatos, le entregó el triunfo por delante de la rusa Anzhelika Sidorova (4,90) y de la campeona del mundo, la griega Katerina Stefanidi (4,80).

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