Pagar con tarjeta o con el móvil: un experto en cibercrimen revela cuál es más seguro y por qué

Juan Carlos Galindo, perito judicial especializado en ciberdelincuencia, explica que el teléfono móvil ofrece mayor protección frente al fraude que la tarjeta física

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Pagar con el teléfono. Pago sin contacto con el smartphone

Pablo Alejandro Fernández

Publicado el - Actualizado

3 min lectura

Cada vez que acercas la tarjeta o el móvil a un datáfono, se produce un intercambio de datos invisible que dura apenas un segundo. Un gesto tan cotidiano como automático que, sin embargo, no siempre es igual de seguro según el dispositivo que uses. Un experto en cibercrimen ha explicado con detalle por qué ese pequeño detalle puede marcar la diferencia entre proteger tu dinero o dejarlo expuesto a los delincuentes.

La pregunta que millones de consumidores se hacen cada día

El pago sin contacto se ha instalado en la vida cotidiana de los españoles. Supermercados, restaurantes, transporte público: acercar la tarjeta o el móvil al datáfono es ya un gesto automático. Las previsiones apuntan a que en 2026 más de 30 millones de españoles utilizarán el teléfono para pagar en establecimientos físicos, según datos del sector.

Pero detrás de esa comodidad existe una pregunta que cada vez más usuarios se formulan: ¿es igual de seguro pagar con la tarjeta bancaria que con el smartphone? La respuesta, según los expertos, no es la misma.

Cómo funciona el pago sin contacto: la clave está en la ID

Para entender las diferencias de seguridad, hay que comprender primero la tecnología que hay detrás. Tanto la tarjeta como el móvil utilizan comunicación por radiofrecuenciatecnología NFC o contactless— para transmitir información al terminal en el momento del pago. Lo que el datáfono recibe en ambos casos es una identificación, una especie de numeración única que autoriza la transacción.

Y ahí es precisamente donde empieza la diferencia crítica entre los dos métodos.

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Mano con el iPhone listo para pagar con la cartera Apple Pay

El problema de la tarjeta: siempre el mismo identificador

Juan Carlos Galindo, perito judicial experto en ciberseguridad con amplia presencia divulgativa en redes sociales, lo explica con claridad: cuando se paga con tarjeta física, esa ID que recibe el datáfono es siempre la misma. Eso la convierte en un objetivo vulnerable.

Con la tarjeta, la ID es siempre la misma. Por lo tanto, los malos podrían, en un momento dado, clonar esa ID y no solo la tarjeta, sino la forma de comunicarse con los datáfonos"

Juan Carlos Galindo

Perito judicial experto en ciberseguridad

A esto se suma otro factor de riesgo: la tarjeta física lleva impresos el número completo, la fecha de caducidad y, en muchos casos, el CVV. Datos que quedan expuestos en cada uso y que pueden ser captados sin que el titular lo perciba.

La ventaja del móvil: un código nuevo en cada pago

El teléfono funciona de forma radicalmente distinta. En cada transacción genera un identificador único y temporal —un proceso conocido como tokenización— que no puede ser reutilizado una vez que la operación ha concluido. Aunque un ciberdelincuente lograra interceptar esa comunicación, el dato capturado no le serviría de nada.

El teléfono cada vez que se usa se comunica con 
una ID diferente. Mientras que tu tarjeta tiene los números impresos, tu móvil genera un código de 
un solo uso que no sirve de nada si alguien intenta robarlo"

Juan Carlos Galindo

Perito judicial experto en ciberseguridad

A ello se añade la capa de autenticación biométricahuella dactilar o reconocimiento facial— que exige la mayoría de los dispositivos antes de completar el pago, algo que la tarjeta física no requiere en importes bajos.

Ningún sistema es infalible: precauciones a tener en cuenta

Aunque el móvil sale claramente reforzado de esta comparativa, los expertos advierten de que ningún método es completamente inexpugnable. La tarjeta sigue siendo universal, no depende de batería ni de cobertura y funciona en cualquier circunstancia. El teléfono, en cambio, requiere una configuración previa adecuada y mantener el sistema operativo actualizado para garantizar su seguridad.

Cada vez que sacas tu tarjeta en un comercio, estás exponiendo tus datos más de lo necesario"

Juan Carlos Galindo

Perito judicial experto en ciberseguridad

Su recomendación práctica es doble: activar siempre el doble factor de autenticación en las aplicaciones de pago y priorizar el móvil frente a la tarjeta física en el día a día. "No se trata solo de comodidad, sino de protección", resume el experto.

España, a la cabeza del pago digital en Europa

El debate sobre la seguridad en los métodos de pago llega en un momento en que los hábitos de consumo en España han cambiado de forma acelerada. Según un estudio de Mastercard, el 50% de los españoles ya pagó con el móvil en 2023, frente al 29,7% que lo hacía en 2022. España se sitúa, además, a la cabeza de Europa en preferencia por los medios de pago digitales, con un 79% de consumidores que optan por alternativas al efectivo, según la consultora Strategy& (PwC).

El efectivo, que representaba el 49% de las preferencias de pago en 2018, ha caído hasta el 21% en 2024. Una tendencia que todo apunta a que continuará profundizándose en los próximos años, lo que convierte la educación en ciberseguridad financiera en una necesidad cada vez más urgente para los consumidores