VILLASECA

Destaca Cristóbal Reyes, que se deja el triunfo con la espada

El novillero jerezano se llevó el lote de una novillada de Dolores Aguirre en la que predominó la mansedumbre.

Cristóbal Reyes saludando la única ovación del festejo inaugural del Alfarero de Oro de Villaseca

 Cristóbal Reyes saludando la única ovación del festejo inaugural del Alfarero de Oro de Villaseca S.N. COPE.ES

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Director de ‘El Albero'

Villaseca de la Sagra (Toledo)

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 22:33

No comenzó con buen pie el Alfarero de Oro con un novillo de Dolores Aguirre muy feo fe hechuras y manso de libro. Huidizo, frenado al llegar a los engaños, fue toda un prenda con el que Fernando Flores pasó un mal rato tanto con la muleta como con la espada.

Sorprendió el segundo, que acudió con prontitud y alegria al caballo tras una salida en la que brujuleó más de la cuenta. Se movió con exigencia y aspereza a la muleta de un Maxime Solera que puso voluntad pero que se vio desbordado en más de una ocasión. La espada, que maneja con la mano zurda, tampoco mejoró el conjunto.

El tercero fue un novillo importante. Embistió con raza y entrega humillada a la muleta de un firme Cristobal Reyes. El joven novillero entendió la distancia que pedía el utrero de Dolores y lo muleteó con vibrante ligazón. Labor basada en el pitón derecho que llegó mucho a los tendidos. Pero más de medio espadazo en los bajos le dejó sin premio final.

El cuarto fue un toro por hechuras y kilos. Un trapío descomunal. Sin embargo no tuvo el acompañamiento de un buen motor a tanta carrocería. Flores firmó una faena movida de plantas ya que nunca se confió ante un utrero que, a su aire y sin maldad, siempre embistió por encima del palillo.

El quinto fue feo de ver. Ancho de sienes, abriendo la cara y frentudo. No entraba por los ojos, la verdad. Solera le puso hasta tres veces al caballo, arrancándose con prontitud pero volviendo grupas cada vez que sentía la puya. Sin ser un dechado de virtudes, el novillo de Dolores se dejó a su aire. El novillero galo estuvo por allí sin decir nada.

El sexto por hechuras era un buey para las carretas del Rocio. Sin embargo, el novillo embistió humillado y con transmisión por el pitón derecho. Y de nuevo vimos un Cristobal Reyes asentado y resolutivo. Las tandas por ese lado tuvieron ligazón y buen aire. Pero sus reiterados fallos con la espada le alejaron del triunfo.


FICHA DEL FESTEJO 

Villaseca de la Sabra (Toledo), miércoles 5 de septiembre de 2018. 1 de Feria. Casi tres cuartos.

Novillos de Dolores Aguirre, bien presentados, con cuajo y pitones, aunque de desiguales hechuras. Conjunto bajó de raza a excepción de tercero y sexto, encastados y de buen juego. Mansos y con peligro primero y segundo. 

Fernando Flores, silencio y silencio

Maxime Solera, silencio y silencio.

Cristóbal Reyes, saludos y silencio.

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