Vacaciones, un dolor de cabeza para los padres trabajadores

Carmen Labayen, jefa de Sociedad de COPE

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Jefa de Sociedad, Nuevas Tecnologías y Casa Real en COPE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 20:07

Equilibrar la vida familiar y laboral se complica en vacaciones. Los niños no tienen colegio y los padres que trabajan tienen que organizarse. Conciliar es aún más difícil cuando no hay clase. Es un problema para la mayoría de los españoles y sin embargo no está en la agenda política más que de boquilla.

Entre las medidas que defienden las organizaciones de apoyo a la familia figura adecuar el calendario escolar al laboral. Piden a las administraciones que abran los colegios en vacaciones con una oferta, eso sí, más lúdica deportiva o cultural. Y es que según Javier Rodriguez, director del Foro de la Familia es preciso “adecuar los calendarios para que no se tengan que turnar el padre y la madre en sus vacaciones para poder atender a los niños de forma que puedan pasar todos juntos tiempo en familia, que es de lo que se trata y que actualmente es muy difícil”.

No es su única demanda para las administraciones a las que solicitan que incentiven las buenas prácticas de las empresas. Constatan que hay avances pero aún demasiado tímidos y lentos. No es fácil, subrayan, dejar atrás la cultura presencial.

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Las nuevas teconologías pueden contribuir a una mejora puesto que hacen posible la flexibilidad horaria y el teletrabajo y múltiples estudios miden el alza en la productividad y la mejora de los datos de absentismo en los trabajadores que pueden combinar su vida familiar con la laboral pero estos mensajes no son la realidad de millones de trabajadores.

Los que más difícil lo tienen los autónomos, los que están en el sector comercial, los trabajadores con turnos cambiantes y los que trabajan en pequeñas y medianas empresas que, por lo general, dan menos facilidades de conciliación a sus trabajadores. Tampoco los trabajadores rurales tienen los mismos servicios a su alcance que en la ciudad aunque no sean gratis. Ni aquellos con condiciones más precarias a los que les resulta más difícil negociar mejoras.

La mayoría opta por pedir ayuda a los abuelos, otros buscan cuidadores o campamentos y la organización se complica aún más para familias monoparentales y numerosas.

Ya en los hogares hace falta mayor co-responsabilidad también en la organiación de estos periodos vacacionales de los hijos según subrayan desde organizaciones como The Family Watch o la Fundación Máshumano.

De la resolución de este difícil equilibrio depende también, en parte, el aumento de la natalidad imprescindible en un el segundo país más envejecido del mundo después de Japón.

Es un reto del que todos, como sociedad, nos beneficiamos pero cada vacación comprobamos que aún queda camino.

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