EDUCACIÓN RESPONSABLE (Previsión)

Trabajar capacidad emocional y social en aula ayuda a bienestar y desarrollo

El plan de evaluación que la Fundación Botín ha realizado con su programa de Educación Responsable revela que los niños entre 5 y 9 años que trabajan la inteligencia emocional y social en los centros educativos reducen comportamientos agresivos y son más generosos, sociables, felices y optimistas.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 15:00

El plan de evaluación que la Fundación Botín ha realizado con su programa de Educación Responsable revela que los niños entre 5 y 9 años que trabajan la inteligencia emocional y social en los centros educativos reducen comportamientos agresivos y son más generosos, sociables, felices y optimistas.

La evaluación del programa de Educación Responsable de la Fundación Botín también refleja que a partir de los 12 años hay menor retraimiento, más autoconocimiento personal y mayor capacidad de manejar el estrés en los niños que estimulan la inteligencia emocional y social.

El programa de Educación Responsable comenzó en 2006 como una experiencia piloto en tres centros de Cantabria y participan en él 15.000 docentes y 150.000 estudiantes en más de 250 centros de España, Chile y Uruguay.

En España se desarrolla en seis comunidades aparte de Cantabria: las de Madrid, La Rioja, Navarra, Castilla y León, Murcia y Galicia.

El estudio realizado sobre este programa analiza la eficacia que tiene estimular la inteligencia emocional y social y la creatividad en las aulas y el proceso de mejora de esas competencias en los alumnos, y se ha presentado hoy en un acto en el Centro Botín de Santander con la presencia, entre otros, del presidente de la Fundación Botín, Javier Botín, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y el director de Educación de la OCDE y coordinador del informe PISA, Andreas Schleicher.

Este estudio es una evaluación externa realizada por un equipo de la Universidad de Cantabria y confirma que el programa de Educación Responsable tiene un impacto positivo en un 27 % de las habilidades socioemocionales analizadas.

Los efectos beneficiosos del programa sobre la creatividad del alumnado, que mejora en más de un 15 %, se aprecia en todos los niveles de edad analizados en el estudio, que se ha hecho con una muestra de 678 niños, sus familias y profesores.

Los datos que se han examinado en los dos años y medio de esta evaluación mejoran en el medio y largo plazo, si bien se observan mejores resultados si el programa comienza a aplicarse a edades tempranas.

La investigadora responsable de la evaluación, Raquel Palomera, ha explicado que el programa consigue resultados "especialmente significativos" en los alumnos más pequeños, de Infantil y primer ciclo de Primaria, en los que aumenta su grado de altruismo y ayuda a los demás, baja la agresividad y el retraimiento social, y mejora el estado de ánimo positivo.

También mejoran las habilidades para manejar el estrés y las emociones y la creatividad.

En los alumnos mayores, a partir de 9 años, los efectos se traducen de nuevo en menor retraimiento social, más autoestima y conocimiento de uno mismo, y mejor manejo del estrés.

Javier Botín ha defendido la apuesta por la educación de la fundación que preside y ha asegurado que el programa de Educación Responsable es "innovador" y, en algunos sentidos, "rompedor".

También ha afirmado que el objetivo de la Fundación Botín es ayudar a las personas y que sean capaces de desarrollar al máximo su potencial para que puedan "generar cambios sociales y culturales".

Y ha destacado que la colaboración es "la esencia" de esta iniciativa, en la que participan los alumnos, los centros, las familias y las administraciones.

El representante de la OCDE ha dicho que el futuro de la educación se basa en dar a los alumnos herramientas para "manejarse mejor por el mundo" y ha apostado por la creatividad y la inteligencia emocional en detrimento de la memorización de contenidos.

Revilla ha enfatizado la importancia de la educación. "Es la clave de todo", ha dicho.

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