El padre que sacó a su hijo del colegio para hacerse millonario jugando al Fortnite

David invirtió cerca de 30.000 euros para comprarle el mejor equipo informático y obligándole a llevar una estricta rutina

El padre que sacó a su hijo del colegio para hacerse millonario jugando al Fortnite

 

COPE.ES

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12:53

La fiebre de los videojuegos está llegando a límites insospechados. En 'Mediodía COPE' ya contábamos la historia de Kyle Giersdorg, alias 'BUGHA, el joven de 16 años que se embolsó 3 millones de dólares tras ganar el Primer Mundial de Fortnite, celebrado en Nueva York el pasado 28 de julio. Pues bien, atento a la historia de David Herzog. Un padre estadounidense sacó a su hijo Jordan cuando tan solo tenía 15 años del colegio para que pudiera dedicar mucho más tiempo a los videojuegos

David invirtió cerca de 30.000 euros para comprarle el mejor equipo informático y obligándole a llevar una estricta rutina que siempre debía cumplir. ¿Y cuál es esa rutina? A las 12 del mediodía suena el despertador. Está durante dos horas frente al ordenador para hacer sus cursos online. Después de dar un paseo a su perro, se pone manos a la obra con Fortnite. Tras una hora de juego ligero, que utiliza como calentamiento, el joven se pone manos a la obra y comienza a participar en torneos y partidas mucho más competitivas que se prolongan entre 10 y 14 horas. Una vez termina, vuelta a la cama y a repetir el día siguiente.

Jordan no sale de casa, no come con su familia, no tiene amigos... nada de nada. Él está convencido de que se quiere dedicar a esto y tiene que hacer grandes sacrificios. Tiene un objetivo fijado: ganar el suficiente dinero para no tener que trabajar el resto de su vida. De momento ya ha conseguido recuperar la inversión inicial que hizo su padre. El año pasado, justo en el que Jordan abandonó el colegio, ha conseguido recibir unos ingresos de 60.000 euros con los videojuegos. Es consciente que aún le queda mucho por recorrer, pero está muy motivado para hacerlo. Su padre, mientras tanto, le apoya. Afirma que le hace muy feliz ayudar a su hijo a cumplir sus sueños pero sabe que, esta forma de sacrificio, está muy mal vista.

De momento les queda mucho camino por recorrer porque aún está lejos de los primeros puestos del ranking, en concreto está el 20.600, pero David y Jordan están dispuestos a hacer todo lo posible para alcanzar su suelo de “no tener que volver a trabajar”.

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