SALUD HEMATOLOGÍA
El 30 % de los pacientes con covid en la UCI sufrieron trombos
Un 30 por ciento de los pacientes con covid-19 que estuvieron ingresados en la UCI sufrieron episodios trombóticos que hicieron más probable que el paciente falleciese, según los datos presentados este viernes en la VI Jornada de Divulgación de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).
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Un 30 por ciento de los pacientes con covid-19 que estuvieron ingresados en la UCI sufrieron episodios trombóticos que hicieron más probable que el paciente falleciese, según los datos presentados este viernes en la VI Jornada de Divulgación de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).
La jornada, celebrada en Ávila, ha tenido como objetivo explicar y analizar los avances en el campo de las enfermedades hematológicas, con especial énfasis en la terapia de las células CAR-T, que se perfila como el futuro de la lucha contra algunos tipos de cáncer: las células T -un tipo de glóbulos bancos- se alteran en el laboratorio para que puedan encontrar y destruir a las cancerosas.
Ha sido José Antonio Páramo Fernández, de la Clínica Universidad de Navarra, quien ha introducido en las jornadas conclusiones sobre la covid: la mortalidad de los pacientes con complicaciones trombóticas y cardiovasculares puede ascender hasta un 14 por ciento, multiplicando por tres la tasa de mortalidad global de la pandemia.
La incidencia de las trombosis en pacientes covid ha variado mucho desde las primeras olas a la actualidad en los pacientes hospitalizados graves o en la UCI. La reducción es muy significativa pero se siguen observando fenómenos trombóticos entre un 12 y 14 % de los pacientes, ha indicado el doctor, que atribuye ese descenso a que se han mejorado mucho las estrategias antitrombóticas. Pero el riesgo sigue siendo muy elevado, dice.
Por ello, el experto ha reclamado nuevas estrategias para combatir la inmunotrombosis o tromboinflamación. El denominado tromboembolismo venoso, que es el que se ha dado en el 60 por ciento de los casos, es el que conlleva un peor pronóstico.
Los trombos -ha explicado- se han producido de forma frecuente incluso en casos de pacientes que estaban tomando medicamentos como el Sintron, que es anticoagulante.
De hecho, la recomendación de los expertos una vez se tuvo más conocimiento sobre el coronavirus fue descartar el uso del Sintron y administrar heparinas de bajo peso molecular en niveles bajos como manera preventiva, pero solo en los pacientes que estaban en la UCI o ingresados muy graves.
José Antonio Páramo ha incidido en la necesidad de que las dosis de heparina sean profilácticas, es decir, no muy elevadas, porque son las que han dado mejores resultados.
El experto ha reclamado a las Administraciones a acabar con las inequidades en la administración de los anticoagulantes orales de acción directa. Según ha dicho, durante la pandemia sí hubo acceso en todas las comunidades autónomas, pero no ahora.
LAS CAR-T, UNA REVOLUCIÓN
En España, según ha detallado el presidente de la Sociedad Española de Hematología, Ramón García, se llevan a cabo 24 de los 500 ensayos clínicos del mundo con terapias CAR-T. Los primeros ensayos clínicos de fase III con terapia CAR-T en el tratamiento de un cáncer hematológico agresivo que representa hasta un 40% de todos los linfomas (denominado linfoma B difuso de célula grande) muestran resultados en favor de su aplicación tras una primera recaída de los pacientes.
Ahora mismo las investigaciones tratan de dilucidar si la respuesta favorable al tratamiento es mantenida en el tiempo y en las recaídas.
Ha habido pocos trabajos sobre CAR-T alogénicos, donde los linfocitos T proceden de una persona distinta al paciente, pero seguramente se incrementarán de forma importante en los próximos años, ha dicho el doctor, que cree probable que en el futuro haya bancos de células inmunoefectoras con linfocitos accesibles, igual que hoy podemos acceder a un órgano para trasplante.
Uno de los grandes inconvenientes de estos tratamientos es el económico, ya que actualmente cuestan entre 320.000 y 340.000 euros.
UN MÉTODO DE DETECCIÓN DEL CÁNCER HOLÍSTICO
En las jornadas se ha presentado también la biopsia líquida, un nuevo tipo de biopsia que puede analizar de una forma más global los cánceres hematológicos y que aún no está implantada. Podría suponer un cambio de rumbo en la rutina diagnóstica y en la monitorización de los pacientes hematológicos, según ha explicado María José Calasanz, del CIMA 3 Lab Diagnostics de la Universidad de Navarra.
Este sistema permite detectar las alteraciones genómicas de los tumores. Esta tecnología no invasiva no está implementada en la práctica clínica relacionada con el cáncer hematológico, a pesar de que cuenta con una investigación muy activa, especialmente en linfomas y mieloma múltiple.
Además de estos aspectos, en las jornadas se han abordado los tipos de leucemias, la terapia génica para el tratamiento de las anemias congénitas, y las terapias innovadoras en el paciente con hemofilia.



