Ciudadanos puede seguir el camino de UPyD: ¿Cómo se disuelve un partido político?

La situación de Ciudadanos ha pasado a ser extremadamente delicada, por ello son muchos los españoles que se preguntan cuál es el procedimiento de disolución. Ya hay antecedentes

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Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

4 min lectura

La situación de Ciudadanos ha pasado de encontrarse en un punto de gravedad, a estar prácticamente en una unidad de cuidados intensivos. Es un momento complicado para una formación que se encuentra en un punto en el que ha perdido tres de sus bastiones más poderosos.

El primer gran golpe llegó en la Comunidad de Madrid, con una Isabel Díaz Ayuso imponente que puso fin a las esperanzas de Edmundo Bal para ser relevante en el gobierno. A continuación, en este 2022, Castilla y León fue otra de las grandes pérdidas, pasando de la vicepresidencia a sumar tan solo un escaño. La última ha sido Andalucía, donde se han quedado sin ninguna presencia en la Junta. Ciudadanos ha sido víctima de la imagen que el candidato del PP y presidente de la Junta de Andalucía ha ido adquiriendo durante la legislatura, alcanzando sus cuotas más altas en los últimos meses.

Prueba de ello es que el PP recoge actualmente el 40% de los votantes que se sitúan en el cinco dentro de la escala ideológica, frente al 17% que obtenía en 2017. Un crecimiento espectacular que ha propiciado el tono moderado de Moreno Bonilla y su buena imagen dentro del electorado andaluz, incluso entre los electores de izquierdas.

En este contexto, el crecimiento de Ciudadanos se antoja una misión imposible a día de hoy en el territorio andaluz, pese a que la imagen de Juan Marín cómo líder del partido en la comunidad más numerosa de España es más que satisfactoria, siendo el segundo mejor valorado, por detrás de Bonilla.

Casos anteriores en España

Sea como sea lo que sí cabe recordar es la similitud que une a estos partidos de centro, los llamados liberales, a lo largo de la historia de España. Partidos como UCD, CDS o UPyD, de los que a simple vista destaca un denominador común: ¿partidos de líderes?.

La UCD consiguió sus grandes éxitos en sus primeros años, tras la muerte de Franco, al ganar las dos primeras elecciones. Sin embargo, las luchas internas y demás, así como la dimisión de Suárez, llevaron finalmente a su disolución tras las elecciones de 1982.

En las primeras de la democracia, las del 77, consiguió su primer triunfo al conseguir 106 diputados y 106 senadores, convirtiéndose en la primera fuerza del país. Las consecuencias de aquellas elecciones: el partido de Adolfo Suárez era el primer Gobierno de la democracia y Suárez el primer presidente.

Dos años después, en 1979, UCD mantiene su liderato con 168 diputados y 115 senadores. Sin embargo, debido a las cuestiones internas en el partido, las críticas que se hacían sobre la gestión de Suárez y sin olvidarnos de la oposición socialista; llevó a quien fuera su fundador a presentar la dimisión como presidente del Gobierno en enero de 1981 (sustituido por Leopoldo Calvo-Sotelo) y posteriormente a su presidencia de UCD (sustituido por Agustín Rodríguez Sahagún).

La marcha de Suárez, así como la de otros diputados en esos últimos años, sumando al desastre de las elecciones de 1982, llevaron a la disolución oficial del partido en 1983.

En las elecciones de 2011 conseguía 5 escaños en el Congreso, primeros años en los que esta nueva formación consiguió ejercer cierta influencia que se fue desgastando en apenas ocho años desde su formación, cuando en los comicios de 2015 sufre un fracaso electoral.

El batacazo electoral y las críticas recibidas por su gestión, al igual que ocurrió con Adolfo Suárez en UCD y CDS, llevaron a la fundadora de UPyD, Rosa Díez, a abandonar el partido y presentar su dimisión como presidenta.

Sin Díez, el partido siguió adelante, intentando mantener el espíritu con el que fue fundado, pero no fue suficiente, sobre todo cuando en 2015 no consigue representación parlamentaria en Andalucía, en lo que sería el prólogo de lo que vendría a ocurrir en las sucesivas elecciones cuando se quedan fuera del Congreso. Aunque el partido sigue aguantando, finalmente se disuelve en diciembre de 2020.

Estos son los pasos para disolver un partido político

El procedimiento para la declaración judicial de extinción de partidos políticos fue introducido por la Ley Orgánica 3/2015, de 30 de marzo, de control de la actividad económico-financiera de los Partidos Políticos. El proceso de disolución debe contar con tres pasos fundamentales:

1-En la demanda deberán especificarse cuáles de los motivos recogidos en el artículo 12 bis.1 de la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos, se fundamenta la petición de declaración judicial de extinción.

2-La presentación de la demanda, podrá llevarse a cabo en un plazo de dos meses, que se contará a partir del día siguiente al vencimiento del plazo señalado en el artículo anteriormente mencionado.

3-Cuando la sentencia declare la extinción del partido, será notificada al registro para que este proceda a la cancelación de la inscripción. El registro al que hace mención este último apartado, se refiere al establecido por el artículo 12.bis. 4 de la L.O. 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos: «La declaración judicial de extinción surtirá efectos desde su anotación en el Registro de Partidos Políticos, previa notificación efectuada por el órgano judicial»

Visto en ABC

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