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América.- Un total de 18 países americanos han interrumpido "parcialmente" los servicios ambulatorios por el coronavirus

Europa Press

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 08:07

Un total de 18 países de la región de las Américas han interrumpido "parcialmente" los servicios de salud ambulatorios para enfermedades no transmisibles a causa de la pandemia del coronavirus, según ha revelado un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El informe, que concluye que los servicios de prevención y tratamiento de las enfermedades no transmisibles se han visto "gravemente afectados" desde el comienzo de la pandemia, ha agregado que dos países los han interrumpido "completamente", mientras que únicamente en siete de ellos han permanecido abiertos.

El trabajo de la OPS, en el que han participado 24 estados miembro del organismo, resalta que, si bien las interrupciones han afectado a todo tipo de atención para personas con enfermedades no transmisibles, la diabetes, la hipertensión, el cuidado dental y la rehabilitación se han visto más dañados.

"Esta situación es muy preocupante porque pone a las personas que viven con enfermedades no transmisibles en mayor riesgo de enfermar gravemente si se infectan con la COVID-19 y morir", ha afirmado el director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS, Anselm Hennis, durante una videoconferencia.

El informe insta a los países a implementar estrategias innovadoras y medidas para garantizar una atención segura durante la pandemia, ya que la interrupción de estos servicios constituye una amenaza para la salud de las personas que viven con enfermedades crónicas.

"El tratamiento y los cuidados para estas personas debe continuar", ha aseverado. "Los países deben buscar formas innovadoras de garantizar su continuidad al mismo tiempo que hacen frente a la COVID-19", ha insistido.

Antes de la COVID-19, el 81 por ciento de todas las muertes en las Américas se debieron a enfermedades no transmisibles. Se estima que 62 millones de personas de la región viven con diabetes y 1,2 millones de personas viven con cáncer en América Latina y el Caribe. Además, alrededor de 1 de cada 4 personas en las Américas tiene mayor riesgo de enfermar gravemente y morir si se infectan con COVID-19 por vivir con una enfermedad crónica.

Ya a finales de mayo, la directora de la OPS, Carissa Etienne, advirtió de que no brindar atención a las enfermedades no transmisibles durante la pandemia puede traer aparejado "una epidemia paralela de muertes prevenibles de personas" con enfermedades crónicas.

"Estas interrupciones probablemente tendrán un impacto en los resultados de salud para estas poblaciones vulnerables", ha dicho Hennis, que ha pedido "más esfuerzos para garantizar que las enfermedades no transmisibles se incluyan en los planes nacionales de respuesta a la COVID-19" y "para asegurar métodos seguros para brindar atención clínica esencial a las personas con enfermedades no transmisibles durante la pandemia".

REASIGNACIÓN DE PERSONAL

Las principales razones citadas para la interrupción de estos servicios incluyen la cancelación de la atención electiva de servicios, esgrimida por 14 de ellos; que el personal clínico se ha reasignado para luchar contra la COVID-19, citada por 12; y que los pacientes no se presentan, según 12 de ellos.

En cuanto a la reasignación de personal, en el 89 por ciento de los países de las Américas participantes en la encuesta ha asegurado que el personal que trabajaba en la esfera de las enfermedades no transmisibles fue "parcial o totalmente reasignado" para apoyar la respuesta a la COVID-19.

Otras de las razones más comúnmente citadas fueron la cancelación de los tratamientos planificados, la disminución del transporte público disponible para acudir y el miedo a asistir a los centros de atención ambulatoria.

Además, algunos países experimentaron interrupciones en las cadenas de suministro, así como desafíos en la distribución de medicamentos y productos de salud, todo lo cual afecta el acceso por parte de los pacientes, según el trabajo de la OPS.

El aplazamiento de los programas públicos de detección --por ejemplo, de los cánceres de mama y del cuello uterino-- también ha sido generalizado, según han indicado el 43 por ciento de los países.

Sin embargo, esta circunstancia estaba en consonancia con las recomendaciones iniciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de reducir al mínimo la atención no urgente en centros sanitarios mientras se luchaba contra la pandemia.

ESTRATEGIAS ALTERNATIVAS

Las conclusiones alentadoras del estudio han sido que en la mayoría de los países se han establecido estrategias alternativas destinadas a posibilitar que las personas más vulnerables sigan recibiendo tratamiento contra las enfermedades no transmisibles.

Así, entre los países que notificaron interrupciones de los servicios, el 61 por ciento están utilizando actualmente la telemedicina para sustituir las consultas presenciales y el 70 por ciento dijo haber recurrido al triaje para determinar las prioridades de atención.

Asimismo, el 57 por ciento ha adoptado una dispensación novedosa de medicamentos para este tipo de dolencias y el 52 por ciento ha redirigido pacientes a lugares de atención alternativos.

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