Premio Nobel al Cuarteto de Paz
Túnez, la única democracia árabe
El premio Nobel de la Paz otorgado a la sociedad tunecina ha sido un soplo de aire fresco al país donde se vivió la primera revolución de la llamada “primavera árabe”.
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El premio Nobel de la Paz otorgado a la sociedad tunecina ha sido un soplo de aire fresco al país donde se vivió la primera revolución de la llamada “primavera árabe”. Tras cuatro años de incertidumbre política, de conflictos sociales, asesinatos políticos y, en especial, después de dos golpes terroristas que marcaron la historia de Túnez, el premio debe servir para combatir la lacra del terror y volver a atraer los flujos turísticos que han representando el corazón de la economía del país magrebí. Los desafíos son muy altos teniendo en cuenta la necesidad de lograr una justicia de transición capaz de reconciliar a unos y a otros. Hace sólo dos años, el pueblo tunecino se sentía más polarizado que nunca, entre el sector conservador y liberal. Los seguidores del partido islamista Ennahda—reprimido y censurado durante los años del régimen de Ben Alí— frente a los simpatizantes de las fuerzas de corte laica. Algunos temían que Túnez se preparara para una guerra civil y fue cuando intervino el Cuarteto, creado como institución en 2013, aunque sus principales fueron los líderes de las protestas en 2011 en favor de un cambio hacia la democracia y la dignidad. El Cuarteto logró enderezar a toda una sociedad civil reprimida en el grito del hartazgo y resistió a los avatares políticos de los movimientos islamistas, de izquierdas y liberales hasta que refrendó el Gobierno de Unidad Nacional tras meses de esfuerzo y de mucho diálogo entre los representantes de la ciudadanía y una clase política rota y acabada.El Cuarteto está compuesto por la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT), la central patronal, UTICA, (Unión Tunecina de la Industria del Comercio y de la Artesanía), el colectivo de abogados tunecinos, así como la Liga Tunecina de Derechos del Hombre (LTDH) y desde el pasado viernes, cuando recibió el premio, permanecerá como una institución vigilante de una transición que algunos dan por acabada, sin embargo, Túnez se sitúa en el principio de un larga carrera cuya meta se sitúa en la consolidación de un proyecto de ley sobre la reconciliación económica y puede ser que el Cuarteto del Diálogo Nacional, después de su premio Nobel, contará con los argumentos necesarios para empujar, de nuevo, a los líderes políticos hacia una salida de una crisis económica atroz. El sentido de la Revolución tunecina fue ese: mejorar las condiciones socioeconómicos de un pequeño país del norte de África—el único estable entre los sublevados en 2011.La situación geográfica tampoco colabora con el propio país, cuyas fronteras son compartidas con Libia, en donde las milicias armadas y las fuerzas políticas mantienen el pulso por el control de los recursos económicos y el dominico del poder; y con Argelia donde aún se asientan grupos radicales y del Crimen Organizado conectados con el norte de Mali, el norte de Níger y el sur de Libia, por donde los traficantes de personas cruzan a diario a cargo de convoyes con miles de africanos simpapeles. Precisamente, en la lucha contra las mafias de de personas ya se están empleando los ejércitos de la Unión Europea autorizados tras un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU de usar la fuerza para detener los buques de las mafias frente a las costas de Libia. Lo hizo con la aprobación de una resolución negociada durante meses y que finalmente salió adelante con 14 votos a favor y una única abstención, de Venezuela. El texto, válido durante un año, autoriza a las fuerzas europeas a inspeccionar, capturar e inutilizar en alta mar barcos sospechosos y da, de esta forma, soporte jurídico a la fase activa de la operación naval Sofía puesta en marcha esta semana. A priori, la UE no necesitaba el visto bueno de la ONU para esta segunda etapa de su operación, pero el apoyo del Consejo de Seguridad ofrece a sus acciones legitimidad internacional. Los barcos de la UE realizarán estas operaciones en las costas de Libia, pues de este país zarpan la inmensa mayoría de barcos cargados de inmigrantes y refugiados con destino a Europa. Y en mitad de este contexto de inseguridad, Túnez procura mantenerse firme y para ello requiere un gobierno de Unidad fuerte que trabaje por la “intensificación de los controles de la frontera sur-este, en especial, los puestos de control de Ras Jdir y Dheiba-Wazen, aumentar el número de patrulleras mixtas (aduaneros, policía, guarda nacional, servicios de información y ejército) bajo control del ejército Nacional y mejorar la formación y el entrenamiento común de militares y miembros de la Guardia Nacional”, recomendó en uno de sus últimos informes, elGrupo de Crisis Internacional. Con una sociedad civil estructurada e influyente, Túnez se convierte en la única democracia en el mundo árabe tras la difícil primavera árabe en Libia, Egipto y Siria. El Premio Nobel otorgado al cuarteto del diálogo nacional de Túnez, permitirá la construcción y consolidación de una transición democrática pese a las losas del terrorismo y las dificultades económicas.



