LAS VENTAS

Un gran 'Aviador' y oreja sudada para Jiménez

El festejo del día de la Virgen de la Paloma en Las Ventas se saldó con una oreja paseada por el confirmante Javier Jiménez y la lidia de un gran ejemplar de Santiago Domecq.

Javier Jiménez mostrando la oreja conquistada en la tarde de su confirmación en Las Ventas. EFE

Javier Jiménez mostrando la oreja conquistada en la tarde de su confirmación en Las Ventas. EFE

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Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:04

15 de agosto y Madrid desierto. La alcaldesa Carmena ni estaba ni se la esperaba por la capital de las Españas. En Las Ventas, el palco del Ayuntamiento sigue vacío y sin bandera que ya lo identifique. Este es el respeto a las tradiciones y al casticismo del nuevo comunismo al que llaman populismo. Los que sí asistieron al coso madrileño este sábado pudieron encontrarse con una corrida de Santiago Domecq de impresionante lámina, astifinas defensas y cuajadas hechuras. Pero por encima del conjunto, un gran toro. 'Aviador' fue su nombre y  fue el toro que abrió plaza. Un toro bravo con todas sus consecuencias que empujó en el caballo y se entrego con encastada condición en en último tercio. Fijeza, humillación y recorrido, especialmente por el pitón izquierdo. Y enfrente Javier Jiménez, que confirmó alternativa de manera digna. Quizá la pesó el compromiso le hizo desdibujarse por momentos. Mejor al natural en dos tanda ligadas pero sin ajuste y la rotundidad que pedía el toro de Santiago Domecq. Sí estuvo más decidido en dar la vuelta al ruedo tras dejar más de media desprendida y suelta. Sin embargo Jiménez tiró de raza en el sexto del festejo. El toro, esta vez, desarrolló genio y tendió siempre a meterse por dentro en el segundo muletazo de cada tanda. La primera mitad de faena fue un toma y daca entre toro y torero. Pero el final, con el toro más metido y entregado en las telas del de Espartinas, permitió a Jiménez ligar varias tandas cerrado en tablas que calaron en los tendidos. La media estocada, trasera y tendida, hizo caer al toro y se premió más la emoción que la brillantez del trasteo.Se le fueron las fuerzas al segundo en las dos primeros carreras que dio al salir al ruedo. Después redujo fuerzas y velocidades y permitió a Frascuelo realizar una faena de más voluntad que reposo. Lo fió todo el veterano diestro madrileño a sus muñecas. La faena, larga, que no terminó de romper. En el cuarto, desgraciadamente, Frascuelo se dejó ir sin facultades ni sitio al encastado y astifino toro de Santi Domecq. Sólo un doblón al inicio de faena y después la nada. Ni recursos ni facultades.El primero del lote de Ángel Teruel tuvo tanta calidad por el pitón derecho como escasez de raza y emoción en sus viajes. Teruel tampoco se confió nunca, en un trasteo de nula firmeza y demasiadas dudas. Con la espada tampoco lo vio claro el madrileño.El quinto fue otro buen toro, con prontitud y buen son por ambos pitones. Pero le sobró romana y se echó en falta un punto más de humillación. Teruel compuso una faena ligerita, que se fue entonado ya mediado el trasteo y mejor resuelta en dos tandas más enganchada y ligadas al natural. Poco bagaje para lo que ofreció el toro.

FICHA DEL FESTEJO

Madrid, sábado 15 de agosto de 2015. Un cuarto largo de plaza.

Toros de Santiago Domecq y uno de Ana María Bohórquez (2º), bien presentados, desiguales de hechuras y de buen juego en conjunto. Destacó el bravo primero, ovacionado en el arrastre. Encastado el cuarto, con genio el sexto. El resto, manejables en distinto grado.

Carlos Escolar "Frascuelo", ovación tras aviso y división.

Ángel Teruel, silencio y división al saludar.

Javier Jiménez, que confirmaba alternativa, vuelta tras aviso y oreja tras aviso.

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