Todo lo que tienes que saber para evitar la temida bronquiolitis

En España se producen cada año alrededor de 100.000 episodios en niños menores de 2 años

Las bronquiolitis duran entre tres o cuatro semanas

 Las bronquiolitis duran entre tres o cuatro semanas

Gloria López Navas

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11 dic 2019

Estamos en pleno pico de incidencia de la temida bronquiolitis, una enfermedad especialmente seria si afecta a menores de 2 años. De hecho, en España se producen cada año alrededor de 100.000 episodios en estos menores. Cerca de un 20% de los niños afectados requiere hospitalización, sobre todo, si es menor de 6 meses. Según asegura a Cope el doctor Francisco Javier Benito Fernández, presidente de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, “padecer esta enfermedad en los primeros años de vida puede dar lugar a problemas respiratorios en el futuro, de ahí la importancia de prevenirla”.

Aunque la infección puede aparecer en cualquier época del año, son estos meses de invierno y los de comienzo de la primavera cuando la incidencia es mayor. “Desde hace dos semanas España está viviendo el pico de máxima incidencia de bronquiolitis y está previsto que se prolongue, al menos, cinco semanas más”, asegura este doctor.

Alrededor de un 20% de los niños tendrá un episodio de bronquiolitis en su primer año de vida. Los síntomas son tos, mucosidad nasal, fiebre y dificultad respiratoria. Aunque a día de hoy no existe ningún tratamiento para combatirla “lo único que se puede hacer es aliviar estos síntomas, tratando la fiebre, aspirando las secreciones nasales, dándoles tomas más frecuentes y pequeñas y subiendo un poco el cabecero de la cama”.

En opinión de este pediatra, “los pequeños más vulnerables son los menores de tres meses, los bebés prematuros o aquellos que padecen alguna enfermedad crónica o problemas neurológicos”.

Aunque la mayoría de las bronquiolitis son leves y remiten solas, “lo cierto es que dura mucho en el tiempo, unas tres o cuatro semanas, y afecta de forma considerable a la vida cotidiana del bebé, sobre todo, a la hora de comer y dormir, lo que preocupa mucho a los padres, como es lógico”.

Para evitar llegar a sufrirla, Francisco Javier Fernández aconseja “evitar el contacto con otros niños y las concentraciones masivas de personas”. Así como tener una correcta higiene de manos por parte de todas las personas que tienen contacto directo con los menores, principalmente, si los bebés tienen hermanos mayores.

Etiquetas

Lo más