Las estaciones de Metro y de Renfe, el blanco perfecto para los grafiteros

Los vestíbulos, baños y andenes se convierten en el marco perfecto en el que desplegar este arte

 

COPE.ES

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 14:58

Las instalaciones de Metro y de Renfe, sobre todo en las grandes ciudades, se han convertido en los principales murales usados por los grafiteros para plasmar su afición. En los últimos días, ha sido fácil encontrarnos con noticias relacionadas con las pintadas realizadas en diversas estaciones de la capital de España. Incluso hemos visto la toma de la principales cocheras con un protocolo parecido al de una banda criminal.

El principal objetivo es retarse con otros “compañeros de afición” para poder publicar en las redes sociales la “obra” más grande y que más repercusión pueda crear en la sociedad. Una especie de trofeo que se están convirtiendo en un gran quebradero de cabeza para los miembros de seguridad y el personal de Metro y Renfe. Incluso, estas acciones perjudican a los propios viajeros, que ven cómo su viaje es interrumpido por las acciones de los grafiteros.

Un equipo de COPE.ES se ha subido a un tren de cercanías, para analizar cómo los graffitis se han convertido en el principal paisaje que un viajero observa al otro lado del cristal. Es muy habitual que, en cuanto el tren sale de las zonas vigiladas de las estaciones, los graffitis se prolongan de forma paralela a las vías. Los grafiteros superan las vallas y los alambrados de seguridad para realizar las pintadas, en algunas ocasiones muy cerca de las propias vías. Estos dibujantes ponen incluso en peligro su vida, solamente por conseguir una foto para subir a Internet.

Las estaciones tampoco se salvan de los sprays de pintura. Los vestíbulos, baños y andenes se convierten también en el marco perfecto en el que desplegar este “arte”, incluso en aquellas que están en obras, donde las pinturas se realizan en las vallas y en el material de construcción.

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