OFICIOS EN EXTINCIÓN

Jesús “El Bolo”, el último alfarero de Campo Real

Lo primero que se te viene a la cabeza cuando escuchas Campo Real son sus deliciosas aceitunas. Una vez que las pruebas, no quieres comer otras. Sin embargo, lo que muchos desconocen de este municipio de 6.000 habitantes, es que antes de ser famoso por las olivas, lo era por su gran tradición alfarera. Tradición que acaba de desaparecer con el cierre del último taller de alfarería.

 

Mikel Irazabal

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 08:44

Ahora, y después de más de dos siglos de actividad, la etapa alfarera que ha dado de comer a multitud de familias campeñas, acaba de echar el cierre con Jesús, conocido entre sus vecinos como “El Bolo”. Él es el último alfarero de Campo Real y después de 40 años se jubila, con la pena de no dejar herederos: “creamos una escuela de alfarería en los 90'en el centro cultural del pueblo y estuvo funcionando durante 12 años. Pero nadie se lo tomaba tan enserio como para dedicarse a ello. La cosa no cuajó”.

Ya en el año 1752 se tienen los primeros datos documentados sobre esta actividad, en una población mucho más reducida que la actual. En el siglo XVIII había hasta 5 alfareros que fabricaban cazuelas, pucheros, mantequeras, mieleras y cajillones de barro, en los que aderezar las aceitunas que luego se vendían a la gente del pueblo y de otros pueblos de alrededor.

“El Bolo” recuerda que cuando empezó en los años 60, funcionaban en Campo Real muchas alfarerías. Había tal demanda entonces, que con su padre sacaban una producción de hasta 1.000 mieleras al día: “Hace un siglo te podías encontrar en el pueblo hasta 20 maestros alfareros, y al ser familias numerosas, la cifra ascendía a 70 alfareros”.

Con tristeza habla de cómo ha cambiado la alfarería con la llegada de las grandes fábricas industriales. “Aquí se hacía todo a mano. Una pieza que se ha hecho a mano para mi siempre será mejor. Lo que pasa es que hoy todo se hace de forma industrial y lo que se hace a mano no puede competir en precio”.

Otra pregunta que nos surge es por qué tanto alfarero en Campo Real ¿De donde sacaban los materiales para poder trabajar? “Por la zona ha habido siempre muy buena arcilla para hacer los cacharros de barro. En concreto hay una zona que se conoce como El cerro de la Tierra, donde los alfareros hacían cuevas y de ahí sacaban la tierra”, explica  “El Bolo”.

Jesús lamenta que desde el Ayuntamiento de Campo Real hayan dejado morir poco a poco este arte. Después de tantos años de oficio y siendo autónomo, nos cuenta que la pensión se le ha quedado en nada y que a pesar de tener ganas y capacidad para seguir trabajando, su taller abierto solo le acarrea pérdidas. 

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