2 de julio
Sin Gobierno en España… y en Europa
Cuando los electores de un país deciden diversificar su voto obligan a los partidos a pactar

Sin Gobierno en España… y en Europa
Madrid - Publicado el
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Cuando los electores de un país deciden diversificar su voto obligan a los partidos a pactar. Esos pactos a veces tardan en llegar, o llegan en algunas comunidades autónomas, como sucede en Navarra, en contra de los intereses generales. En vísperas de que el Congreso convoque una aventurada sesión de investidura, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, esgrime como amenaza la disolución de las recién constituidas Cortes y la convocatoria de nuevas elecciones generales. Sánchez parece estar seguro de que, a la postre, tanto Podemos como los separatistas catalanes terminarán por apoyarlo como mal menor, en espera de sacar rentabilidad a su voto. En todo esto lo que parece que no importa es el bien común.
Algo parecido ocurre en Bruselas, donde el resultado de las elecciones europeas no ha sido suficientemente claro para que la designación de los nuevos dirigentes pueda hacerse sin dificultades. Populares y socialdemócratas se disputan la presidencia de la poderosa Comisión Europea, la Presidencia del Consejo, la jefatura de la diplomacia y la presidencia del Banco Central Europeo. Aquí los intereses no son solo de los partidos sino de los 28 países de la Unión, obligados a respetar un cierto equilibrio geográfico. Mal que bien, la actual legislatura ha tenido que lidiar con la crisis griega, el Brexit, la emergencia del populismo nacionalista, la oleada de refugiados y el desafío italiano, sin que se hayan alcanzado soluciones convincentes. Los desafíos siguen ahí, pero sin la recuperación de los valores fundacionales de la Unión no habrá palanca adecuada para afrontarlos con un mínimo de coherencia.



