18 DE ENERO

El régimen iraní, tocado pero no hundido

Buena parte de la población iraní está harta de las aventuras militares exteriores

Buena parte de la población iraní está harta de las aventuras militares exteriores

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 18 ene 2019

El primero de los lanzamientos ha fracasado, pero Irán ha anunciado que intentará poner un segundo satélite en órbita. Son el tipo de actos propagandísticos que desde 2009 utilizan los ayatolás para celebrar cada aniversario de la revolución, y este año, con los 40 años, tocaba preparar algo grande. La comunidad internacional recibe cada lanzamiento con recelo por sus implicaciones balísticas, pero la oposición es ahora también interna. Buena parte de la población iraní está harta de las aventuras militares exteriores, mientras que en casa no hay trabajo para los jóvenes y la economía sigue en declive. Los privilegios de la clase dirigente, en contraste, generan indignación.

En 2018 las protestas llegaron a pequeñas ciudades de todo el país, hasta ahora feudos conservadores, donde se oyeron eslóganes hace poco impensables, del estilo «muerte a Jamenei», el líder supremo. Existe la tentación de comparar la situación con la extinta República Democrática Alemana, que pocas semanas después de celebrar su 40 aniversario veía desmoronarse el Muro de Berlín y desplomarse el régimen socialista. Claro que allí hubo pacto con los elementos aperturistas de la URSS, mientras que en el caso iraní el viraje político de Donald Trump ha cerrado la posibilidad a la vía reformista, apostando por el contrario por la opción más arriesgada de acelerar la descomposición de un régimen en decadencia, pero aún no derrotado

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