Madrid - Publicado el - Actualizado
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Mariano Rajoy y Albert Rivera se han reunido para hablar sobre la situación política y un posible y necesario pacto que permita la constitución de un Ejecutivo estable y con capacidad de gobernar. Parece que entre PP y Ciudadanos hay numerosos puntos de acuerdo. Y no solo en materia económica, sino en lo que se refiere a la cohesión territorial y la regeneración de las instituciones. Rivera se ha mostrado dispuesto a seguir hablando y ha reconocido que no se puede excluir por sistema al partido más votado por los españoles. También ha subrayado que sería imposible afrontar reformas de calado prescindiendo del PP. Mañana Rajoy se verá con Pedro Sánchez, al que pretende presentar un programa de gobierno basado en la recuperación económica, el sistema de bienestar, la unidad de España, la lucha contra el terrorismo y la regeneración. Son cuestiones en las que PP, PSOE y Ciudadanos podrían alcanzar un amplio acuerdo. Pero el líder del PSOE sólo contempla, a día de hoy, una coalición con la extrema izquierda de Podemos y la benevolencia de los independentistas. Frágiles mimbres para tan grandes desafíos. Podemos es un riesgo por su programa de ruptura, y porque es una amalgama de grupos radicales sin un proyecto común que pueda dotar de estabilidad al Gobierno de España. ¿Es eso lo que el PSOE desea?



