Línea editorial: "Una buena reina"
Isabel II ha sido el ejemplo del valor de una monarquía constitucional que ha servido como referente de unidad para una de las primeras democracias del mundo

Línea editorial: "Una buena reina"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Reino Unido celebra durante los próximos días la larga despedida de la que ha sido su reina durante los últimos 70 años. Isabel II de Inglaterra accedió al trono en 1953, cuando todavía existía un Imperio Británico de proporciones considerables. La reina supo adaptarse a los cambios históricos y a la modificación de sus tareas como Jefa del Estado. Su discreción, su sentido del deber y su prudencia le ayudaron ante esos cambios. Supo aprender de sus errores, como sucedió tras la muerte de Lady Diana.
Isabel II ha sido el ejemplo del valor de una monarquía constitucional que ha servido como referente de unidad para una de las primeras democracias del mundo. Ha muerto con una popularidad del 86 por ciento, lo que significa que casi todos los británicos, de todas las edades y de todas ideologías, la consideraban una institución que daba cohesión al país. No se debe menospreciar el valor simbólico y emotivo que encarna un rey en el que se reconoce la continuidad de una tradición y la representación del Estado. Gran parte del éxito de Isabel II se explica por su capacidad para cumplir su papel con absoluta neutralidad.
Los británicos se enfrentan ahora a un importante reto. El nuevo rey Carlos III no necesariamente va a heredar el crédito que ha tenido su madre. Las consecuencias del Brexit, la crisis política y la fractura social han hecho mella en un país que, en ocasiones, se encuentra demasiado atado a su pasado hegemónico.



