Madrid - Publicado el - Actualizado
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El gobierno y los agentes sociales retoman el diálogo al máximo nivel tras un año de parón. Esa es la mejor noticia que dejó el encuentro de ayer entre el presidente Rajoy y los dirigentes de la patronal y sindicatos, al que por primera vez se incorporaba el secretario general de UGT, Pepe Álvarez. Sin los presupuestos aprobados resultaba difícil entrar en detalles, pero la reunión sirvió para acordar un listado de temas sobre los que trabajar, entre los que destacan la mejora de la calidad del empleo, el aumento del salario mínimo interprofesional y el fortalecimiento del sistema público de pensiones. El primero de esos temas es el que más controversias suscitó.El Presidente dejó claro que España no puede seguir incumpliendo el objetivo de déficit con la UE ni poner tampoco en riesgo el resultado de unas reformas que han logrado sacar al país del pozo en el que se encontraba. La cuestión es buscar la fórmula para combatir la precariedad laboral sin tocar el núcleo de la reforma laboral, asunto sobre el que los sindicatos se mostraron escépticos. La pérdida de calidad del empleo es un serio problema que preocupa a los españoles, sin olvidar que la primera prioridad debe ser reducir las todavía estratosféricas cifras de paro en España.



