Madrid - Publicado el - Actualizado
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La ofensiva de la memoria histórica en Madrid ha dado un giro inesperado con la decisión de la Cátedra Memoria Histórica del siglo XX de cortar lazos con el Ayuntamiento. La institución académica, perteneciente a la Universidad Complutense, se niega a servir de coartada para la retirada de calles o monumentos dedicados a personalidades como Salvador Dalí, Santiago Bernabéu o Josep Pla. La Cátedra se desmarca igualmente de la retirada de una placa parroquial dedicada a unos mártires de la persecución religiosa y lamenta el «enorme daño» a su prestigio académico que este tipo de acontecimientos han generado. La gota que colmó el vaso fue la publicación en el diario El País de una lista provisional con 256 nombres de calles que poco tienen que ver con las recomendaciones iniciales. Se da además la circunstancia de que la propia Manuela Carmena había calificado de «disparate» que se incluyeran varios nombres que finalmente sí aparecen. Quedan nuevamente retratadas las divisiones internas en Ahora Madrid, y la incapacidad de la alcaldesa de controlar a un grupo de concejales atrincherado en el más rancio radicalismo. Pero no hay que olvidar que de este descontrol es cómplice también el Partido Socialista, ya que con sus votos está sosteniendo a un equipo de gobierno claramente no cualificado para gestionar una ciudad de tres millones de habitantes.



