Madrid - Publicado el - Actualizado
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La reunión de la Asamblea Plenaria del Episcopado venezolano ha concluido con la publicación de una Exhortación que los Obispos han titulado Asumir la realidad de la Patria. Venezuela ve crecer, día a día, los índices de violencia, pobreza y carestía. La situación de urgencia obliga a responder a las necesidades imperiosas de los necesitados. En el plazo de un mes, los venezolanos han pasado de estar representados por una Asamblea Nacional mayoritariamente chavista a una con mayoría de fuerzas opositoras. Lo que para una mayoría de venezolanos fue muestra de fortaleza ética y de esperanza, para otros se ha convertido en una amenaza. Ni unos ni otros pueden ser indiferentes. Y si la responsabilidad del Estado es grande, no lo es menos la de las fuerzas que han sabido concitar esperanza. Venezuela necesita medicamentos, productos de primera necesidad, seguridad jurídica y policial, necesita una política penitenciaria digna y unas relaciones diplomáticas con sus vecinos que sean cordiales y pacíficas. Estas necesidades son las que deben movilizar a todos los actores políticos venezolanos, porque todos están llamados a evitar conflictos estériles y a neutralizar la espiral de violencia en la que el país está sumido.La nueva situación democrática exige actitudes y comportamientos nuevos, señalan los Obispos. “Es moralmente inaceptable y clama al cielo, olvidar y dejar de lado la voluntad que el pueblo manifestó en las elecciones”



