Una joven lusa, acusada del brutal asesinato de su madre adoptiva

El terrible suceso tuvo lugar la noche del pasado 1 de septiembre, en Montijo, cerca de Lisboa, cuando Diana, tal y como ha confesado a la policía, drogó la cena de su madre

Amelia Fialho, de 59 años, asesinada presuntamente por su hijastra

Amelia Fialho, de 59 años, asesinada presuntamente por su hijastra

Begoña Íñiguez Corresponsal en Lisboa

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 22:24

Los portugueses no salen de su asombro desde que se confirmó que Diana Fialho, de 23 años, y su marido de Iuri de 27, están acusados formalmente por las autoridades lusas del asesinato de la profesora Amelia Fialho, de 59, madre adoptiva de Diana, que impartía clases en un Instituto de Montijo, situado en la orilla sur del Tajo, cerca de Lisboa. Fue en Montijo, donde Amelia tenía varias propiedades inmobiliarias y lugar de residencia paar millares de personas que atraviesan a diario el Tajo para trabajar en Lisboa, donde tuvo lugar, el apsado 1 de septiembre, el supuesto matricidio, uno de los crímenes más escabrosos que se recuerdan en Portugal.

El terrible suceso tuvo lugar la noche del pasado 1 de septiembre cuando Diana, tal y como ha confesado a la policía, drogó la cena de su madre, que se quedó dormida a continuación, momento que aprovecharon la supuesta asesina y su marido para tumbarla bruscamente en la cama, donde le propinaron varios martillazos en la cabeza. Posteriormente, según confesó Diana, envolvieron con una manta el cuerpo ensangrentado de la víctima y lo trasladaron en coche hasta un descampado a las afueras de Montijo, donde lo rociaron y quemaron con gasolina. Según el informe forense, al que la Cadena Cope ha tenido acceso, Amelia Fialho vivía todavía, aunque estaba gravemente herida, antes de ser rociada con gasolina.

Una convivencia llena de conflictos y amenazas

La relación entre madre e hija era insostenible desde que Diana decidió casarse hace unos meses con Iuri, contra la voluntad de Amelia, que no aprobó la relación desde el primer momento. Amelia tuvo que ceder, a pesar de estar en total desacuerdo con el matrimonio, y aceptó que el matrimonio viviera con ella temporalmente hasta que encontraran trabajo y se pudieran independizar, negándose a cederles alguna de sus propiedades o darles algo de dinero para ello. Ésto, según los vecinos y amigos de la víctima, no hizo sino agrietar aún más la relación entre madre e hija. Fue precisamente el día del crimen cuando Amélia puso de patitas en la calle al matrimonio y amenazó a Diana con desheredarla por su actitud y comportamiento con ella.

La herencia, el móvil del crimen

La detención de Diana y Iuri se ha producido esta semana gracias a la colaboración ciudadana y los testimonios decisivos del hombre que encontró el cadaver calcinado en el descampado y los inquilinos de la víctima, quienes alertaron a la policía de sus sospechas hacia Diana y Iuri por haberse presentado el pasado día 3 de septiembre, como si nada hubiera ocurrido, para cobrar el alquiler, estando la víctima en paradero desconocido

Tras ser detenidos por la Polícia de Seguridad Pública, en Montijo, tanto Diana como Iuri han confesado que el móvil del crimen fue su deseo de independizarse y de quedarse con el dinero y las propiedades de la víctima.

Los vecinos de Montijo están indignados y conmocionados con el asesinato de Amelia Fialho y preparan una movilización de repulsa por lo sucedido y de recuerdo a la víctima.

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