El “Ibizagate” deja a Austria sin gobierno

Sebastian Kurz, en el poder desde finales de 2017, ha quedado sentenciado sin el apoyo del FPÖ

El “Ibizagate” deja Austria sin gobierno

 

Corresponsal de COPE en Berlín

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:07

Ayer ganaba en su país las elecciones europeas, aumentando incluso en varios puntos el resultado respecto a las anteriores, y esta tarde debe abandonar la Cancillería de Austria. El conservador Sebastian Kurz ha perdido la votación de la moción de confianza planteada por la plataforma de izquierda minoritaria Jetz, con los votos en contra de la oposición socialdemócratas y también del partido de extrema derecha FPÖ con el que gobernaba en coalición hasta la semana pasada. Un vídeo grabado con cámara oculta en Ibiza, en el que el líder del FPÖ, Christian Strache era cazado en una trampa, ofreciendo contratos públicos a cambio de financiación rusa a su campaña, ha terminado arrastrando a Kurz. Todavía no se sabe quién orquestó la grabación del vídeo. Las elecciones anticipadas serán celebradas a principios de septiembre.

"Kurz debe asumir la responsabilidad por el caos generado en el país”, ha dicho durante el debate el vicepresidente del grupo parlamentario socialdemócrata Jörg Leichtfried, “al fin y al cabo fue él quién pactó con la extrema derecha y quién los convirtió en un partido aparentemente presentable”. “Lo que no termino de entender es que el FPÖ y el SPÖ estén formando esta extraña coalición para desplazar a un gobierno, generando mayor caos, cuando aparentemente hay tanto que les separa en sus discursos políticos”, ha criticado por su parte el portavoz de Kurz.

Debilitado tras la ruptura de su alianza con la ultraderecha, el canciller austriaco de 32 años, en el poder desde finales de 2017, ha quedado sentenciado sin el apoyo del FPÖ, que toma así la revancha después de que Kurz impulsase la dimisión de Strache y forzase la destitución del ministro de Interior, también miembro del partido de extrema derecha.  El nuevo líder de la formación, Norbert Hofer, tras una reunión de los cargos de la formación en Viena, decidió que exigir en el parlamento la salida del canciller es algo "comprensible y lógico". "Ha desaparecido la confianza", lanzó el secretario general de la formación, Harald Vilimsky.

Ahora, el presidente austriaco Alexander van der Bellen deberá nominar un nuevo canciller, primer paso a la convocatoria adelantada de elecciones para el mes de septiembre.