CANTABRIA VIÉRNOLES
Viérnoles, pedanía de Torrelavega, rescata su pasado de pueblo independiente
Javier G. Paradelo
Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Javier G. Paradelo
Viérnoles es en la actualidad la única pedanía del municipio de Torrelavega, pero hace 200 años, entre 1822 y 1855, fue ayuntamiento independiente gracias a la pujante ferrería de Rucha, considerada la primera industria de la comarca nacida gracias al impulso que le daban las aguas del río Besaya.
Hoy su Junta Vecinal quiere recuperar, rescatar y difundir la historia del pueblo, su etnografía, su pasado romano, la peculiar arquitectura de sus casonas montañesas y sus valores mediombientales centralizados en la sierra del Dobra, además de legar todo ello a las nuevas generaciones para que ese acerbo no se pierda de manera definitiva.
Para ello, con el apoyo del Ayuntamiento de Torrelavega y el Gobierno de Cantabria, se ha embarcado en una serie de actos a lo largo de estos meses, que incluye en ciclo de conferencias, conciertos musicales y dos libros monográficos, el primero de ellos ya editado bajo el título "El baile de los pícaros" para recuperar la tradición de este baile.
Esta monografía abarca desde la década de 1910 hasta el siglo XXI, e incluye el análisis de las referencias bibliográficas e históricas que se conservan sobre los Picayos de Viérnoles, además de imágenes de diferentes épocas seleccionadas entre las más de 150 fotografías recogidas durante los últimos años.
Para finales de octubre, está previsto editar el segundo monográfico bajo el título "La historia de Viérnoles durante los años 1921 y 1855", un trabajo recopilatorio de la historiadora local Sara del Hoyo que tendrá una versión digital accesible al público, además de su edición en papel.
El alcalde pedáneo de la localidad, Eduardo Trueba, y sus compañeros en la Junta, Gonzalo Poyatos y José María Amarante, han explicado a Efe que el objetivo de estos actos es "rescatar la memoria histórica" del pueblo en el periodo en que fue ayuntamiento constituido por los núcleos vecinales de Campuzano, Cohicillos, La Montaña, Lobio, Tanos y el propio Viérnoles.
Viérnoles fue en ese periodo uno de los territorios en los que más se hizo notar el dominio de las grandes casas nobiliarias que controlaban las fuentes de riqueza de la zona, el monte Dobra y el río, con varios molinos y la ferrería de La Rucha, la más pujante industria de la cuenca baja del Besaya durante más de tres siglos.
Para dar identidad corporativa a todos estos actos conmemorativos, se ha diseñado un logotipo profusamente distribuido en carteles y banderolas por todo el pueblo, obra de Iván Fernández, que juega en su grafía con el número "200" y la expresión "Ayuntamiento de Viérnoles".
A su vez, la historiadora Sara del Hoyo se encarga de bucear en actas y legajos para, a través de un libro, poner en valor cómo era Viérnoles en el siglo XIX, quiénes fueron sus alcaldes, qué asuntos se trataban en los plenos y cómo era la vida de los vecinos cuando su ayuntamiento era independiente, heredando el esplendor de la primera industria del Besaya.
Según Gonzalo Poyatos, este libro permitirá que cualquier persona, en especial los nacidos en el pueblo en las últimas generaciones, "no se quede en los titulares" sobre como era Viérnoles, si no que puedan profundizar en la historia "y también celebrarla" porque "esto era Torrelavega en el siglo XIX", y conocer "porqué salíamos más en el mapa en el siglo XIX que en el XXI".
Para Sara del Hoyo, la caída de Viérnoles comenzó cuando "se quedó en tierra de nadie" rodeada por Torrelavega y el valle de Buelna convertidas en dos polos de atracción gracias al asentamiento de nuevas industrias, cuando cerró la ferrería de La Rucha y la vía el ferrocarril y la nueva carretera se construyen alejadas del pueblo.
Más tarde, cambios legislativos a nivel nacional y la demanda de un importante grupo de vecinos hizo que Viérnoles se acabase integrando en el floreciente municipio de Torrrelavega, de lo que existe abundante número de actas con los debates que este asunto generó en el seno del concejo que gestionaba el consistorio.



