Cristina Cifuentes: "No soy cleptómana, cogí las cremas por error"

La expresidenta de la Comunidad de Madrid ha dicho que lo que condujo a su dimisión "se planificó en un despacho y se ejecutó con precisión matemática"

Cifuentes, responde en el pleno de la Asamblea a cuestiones relacionadas con el polémico máster

SMARISCAL

AgenciasCOPE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 10:57

La expresidenta de Madrid Cristina Cifuentes ha dicho este lunes que todo lo que condujo a su dimisión hace año y medio "se planificó en un despacho y se ejecutó con precisión matemática" y ha culpado de ello a políticos del PP y a "algún empresario que quería recibir un dinero de la Comunidad que no recibió".

En una entrevista en Telecinco, Cifuentes ha sostenido que en su "linchamiento" se produjo una "tormenta perfecta" en la confluyeron diferentes intereses de distintas personas que la veían como la causa de sus problemas y decidieron "quitarla de enmedio", entre ellas empresarios que "no vieron cubiertas sus expectativas económicas" y políticos del PP a los que "les vino de miedo" su dimisión en un momento en el que algunos en su partido la veían como la sucesora de Mariano Rajoy.

"Hubo también un componente de venganza en personas que me la tenían jurada desde que empecé a levantar alfombras", ha denunciado la que fuera presidenta madrileña desde 2015 a 2018, que ha recordado además que a la oposición también le "venía muy bien" desgastarla.

Tras defender que no tiene "nada que ocultar" y que su imputación en el caso Púnica le "sorprendió bastante" y fue un "mazazo" personal porque ella no tiene "nada que ver" en ese asunto, ha insistido en que la adjudicación de la cafetería de la Asamblea por la que está siendo investigada se hizo "atendiendo al cien por cien los requisitos técnicos".

En concreto, ha explicado que declarará por el contrato de la cafetería de la Asamblea de Madrid, que se realizó cuando ella era vicepresidenta de la Cámara. Cifuentes ha defendido que, como declaró en sede parlamentaria en la comisión de corrupción, en todas las mesas de contratación en las que estuvo se atendió "al cien por cien de los requisitos técnicos", que no modificó "ni una sola copa" y que tampoco participó en "la elaboración de los pliegos".

Pese a que ahora la decisión la tomará el juez, la exdirigente regional ha sostenido que en España el término imputación "ha perdido completamente su sentido" porque cuando se produce ya se está condenado tanto por los medios como socialmente.

"Ya eres culpable y ya luego no pasa nada si se te levanta la imputación. El sufrimiento entre medias en lo que se queda", ha manifestado. En este punto, ha indicado que ella va a dar "todas las explicaciones" que sea necesario y ha asegurado que su inocencia "en todas aquellas cosas" de las que le ha acusado "va a quedar clara".