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Casado esperará previsiblemente a la investidura antes de nombrar a los portavoces de su partido

Fuentes de la calle Génova afirman que no tiene sentido designar a unos portavoces si no hay Gobierno

Casado esperará previsiblemente a la investidura antes de nombrar a los portavoces de su partido
María Dabán
@MarDab1

Jefa de Nacional de COPE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 19:03

La situación política en España está condicionando las agendas de los partidos políticos, y el PP no es ajeno a ello. Los planes de Pablo Casado pasaban, inicialmente, por convocar antes de las vacaciones de verano una Junta Directiva Nacional que debía ratificar, entre otras cosas, los nombramientos de los portavoces del Congreso y del Senado, y posibles cambios en el partido para afrontar la legislatura.

Todo está abierto, pero, a día de hoy, en Génova se inclinan por aplazar esta cita hasta que haya investidura porque, entre otras cosas, dicen fuentes de la calle Génova, no tiene sentido designar a unos portavoces si no hay Gobierno, ya que, unas nuevas elecciones, y un resultado diferente podrían conllevar que Pablo Casado buscara otro perfil en las dos cámaras.

El líder del PP ha optado, pues, por adoptar la estrategia de su antecesor, Mariano Rajoy, quien solía afirmar que: “a veces, no hacer nada, es una forma de hacer algo”. En los últimos meses, Casado ha copiado, en parte, la estrategia “marianista” para llevar a buen puerto los pactos entre su partido, Ciudadanos y Vox. A saber, hacer pocos actos, no prodigarse en entrevistas y declaraciones, y tirar de prudencia... estrategia que difiere, en mucho, de la que asumió al hacerse cargo del partido hace un año, donde llegaba a acudir a media docena de actos por día.

El pasado viernes, Rajoy y Casado coincidían en Valladolid en la toma de posesión de Alfonso Fernández Mañueco como presidente de la Junta de Castilla y León. “Me estoy acordando mucho de ti estos días” -le decía el ex-presidente- A lo que el líder del PP contestaba: “y yo estoy hablando mucho de ti”.

Los populares siguen rechazando de plano las presiones de la factoría Moncloa, como la llaman, para que apoyen o se abstengan en una investidura de Pedro Sánchez. Ajenos al ruido, prefieren seguir a lo suyo: a seguir trabajando para que haya cuanto antes investiduras en Murcia y Madrid. En Génova no descartan, incluso, que sea la semana que viene, para hacerla coincidir con una posible investidura fallida de Sánchez y demostrarle, que ellos “sí han podido”. Pero, a estas alturas, nadie quiere vender la piel del oso antes de cazarlo, dada, sobre todo, la imprevisibilidad de sus socios.

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