FIESTA TROGLODITA (Crónica)

Píñar (Granada) presume de pasado cavernícola para blindar su futuro

María Ruiz,Píñar (Granada), 3 ago (EFE).- Píñar, un municipio de Granada con poco más de 1.100 vecinos, vuelve cada primer viernes de agosto a los recovecos de su pasado para celebrar la "Fiesta de la Prehistoria", un recurso troglodita que combina tapas paleo y trajes cavernícolas como reclamo para blindar un futuro lleno de turistas.,En taparrabos, con pieles y abalorios de hueso, con guerras de clanes y orgullosos del pasado. Así amanece Píñar, un pueblo empeñado en recordar a sus ancestros p

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:52

María Ruiz

Píñar, un municipio de Granada con poco más de 1.100 vecinos, vuelve cada primer viernes de agosto a los recovecos de su pasado para celebrar la "Fiesta de la Prehistoria", un recurso troglodita que combina tapas paleo y trajes cavernícolas como reclamo para blindar un futuro lleno de turistas.

En taparrabos, con pieles y abalorios de hueso, con guerras de clanes y orgullosos del pasado. Así amanece Píñar, un pueblo empeñado en recordar a sus ancestros para inmortalizar un futuro repleto de turistas como si lo picaran en piedra.

Píñar ofrece hoy un viaje a su pasado troglodita y apuesta por esas tan de moda dietas 'paleo', las que ponen sobre el fuego, hecho frota que te frota con dos palos, lo que cada cual pueda cazar en el supermercado.

El objetivo, según han explicado a Efe fuentes municipales, es recordar un pasado histórico para que también sean históricas las estadísticas sobre visitas turísticas a este municipio que presume de raíces neandertales y mima su Cueva de las Ventanas, catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) y Monumento natural de Andalucía.

El Ayuntamiento de Píñar facilita seguir los cánones estéticos de la época y cuenta con un servicio de sastrería para que los visitantes se puedan mimetizar con el resto de vecinos de este prehistórico enclave y disfruten de sus callejuelas en taparrabos.

Por doce "europiedras", moneda que sirve hoy para pagar en Píñar, cualquiera puede elegir su conjunto troglodita y rememorar el estilo de Pedro Picapiedra y compañía, con pendientes de hueso y abalorios varios incluidos.

Para homenajear a los primeros habitantes de su Cueva de las Ventanas, unos 700 vecinos y visitantes se han encargado esta mañana de hacer cerámica con barro, fabricar flechas y construir azagayas, conocer el significado de los maquillajes tribales y simular a sus antepasados inmortalizando el día con pinturas rupestres.

El tentempié troglodita cumple las estrictas normas de aquella época y se sustenta de brochetas al estilo prehistórico cocinadas en el fuego que, alejado de moderneces, se hace con esfuerzo y algún que otro anacronismo.

La tarde se volverá tribal y enfrentará a los clanes locales, una guerra en la que vecinos y visitantes deben demostrar sus habilidades en las que igual fueron disciplinas olímpicas cavernícolas, pruebas como el lanzamiento de flechas, el tiro con azagaya o la artesanal y vital elaboración del fuego.

El ayuntamiento y los hosteleros locales ofrecen además su particular feria de la tapa, todo con platos cocinados como antaño y protagonizados por carne elaborada según el recetario troglodita.

La tradicional fiesta terminará ya esta noche con el pasacalles previo a una gran barbacoa y la fiesta en la que participarán unas 2.000 personas hasta altas horas de la madrugada, que para eso los trogloditas no tenían reloj.

Píñar presume con esta fiesta de su Cueva de las Ventanas, un recurso neandertal que reciben más de 30.000 visitas al año con el que el municipio quiere apresar a más turistas.

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