MÚSICA SCHUBERTÍADA (Entrevista)

La Schubertíada de Vilabertrán contribuye a crear aficionados al lied

Míriam Domínguez.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:16

Míriam Domínguez.

La Schubertíada de Vilabertrán (Girona), que se celebrará en esta localidad del 17 de agosto al 2 de septiembre, "ha contribuido en nuestro país a crear aficionados al lied", ha asegurado el organizador del festival, Jordi Roch, en una entrevista con Efe.

Lied es un término alemán que hace referencia a la canción lírica breve escrita para voz solista y acompañamiento de piano en general y supone un género a veces desconocido por el gran público.

La soprano alemana Katharina Konradi y el pianista Wolfram Rieger serán los encargados de abrir la vigésimo sexta edición de la Schubertíada, un festival que, afirma Roch, "no es elitista, es minoritario".

El organizador de esta cita musical subraya que, después de 25 años, "el público ha aumentado muchísimo", y que la existencia de la Schubertíada no solo ha contribuido a crear aficionados al lied, sino que también ha atraído a locales y extranjeros a Vilabertrán.

Roch ha expresado su satisfacción por el impacto del festival en el panorama musical: "Hace 25 años no era fácil en las programaciones de nuestro país poder acceder al repertorio del lied alemán y de la canción poética en general".

El nombre del festival responde a las reuniones que el compositor austríaco Franz Schubert tenía con sus próximos, llamadas "schubertíadas", en las que daba a conocer sus nuevas obras, así que orbitando sobre esta idea "profundizamos en la creación de la Schubertíada de Vilabertrán", ha explicado el organizador.

El festival combina la interpretación de obras de Schubert con otras de diferentes compositores, ya que, según Roch, "damos a conocer obras del repertorio vocal y de la música de cámara de autores afines a este mundo que dan sus primeros pasos en el Romanticismo".

Como novedad este año, la organización ha creado una academia de la Schubertíada en la que presentan a "dos cantantes muy jóvenes que han hecho cursos con el maestro Wolfram Rieger", ha subrayado Roch, que menciona que continuarán con colaboradores fijos como Matthias Goerne para "hermanar grandes figuras" con nuevos talentos.

De esta manera, el festival imprime uno de sus sellos característicos: la unión de artistas emergentes con otros consolidados, un contingente amplio que Roch quiere fidelizar "para que hagan junto a nosotros una buena parte de su producción artística".

Roch rescata una cita del gran pianista Alfred Brendel para hacerle un apunte sobre la juventud: "decía Brendel que un pianista no alcanza su madurez hasta los 40 años", y, en cambio, los cantantes vocales desde muy jóvenes tienen la capacidad y la frescura para poder expresarse con gran autoridad", si bien "el grado de madurez del artista no es solo deseable, sino necesario".

Dentro de una nutrida programación, el organizador ha querido destacar de esta edición la sección de música de cámara, que incluye el "Quinteto de la trucha" y el "Octeto", dos obras muy emblemáticas de Schubert, así como la coincidencia de un ciclo de canciones de Wagner en dos interpretaciones diferentes.

A lo largo del tiempo, el festival se ha ido abriendo a diferentes espacios y abarca desde la Canónica de Santa María de Vilabertrán hasta lugares en el País Vasco o Francia, algo que el organizador achaca al "estilo de programación atractivo" que hace que "otras organizaciones nos pidan soporte para ampliar las sedes".

A pesar de llevar 26 ediciones, Roch insiste en que hay muchas obras de Schubert que todavía no se han interpretado porque su producción "es extraordinaria, y más aún si pensamos que murió con tan solo 31 años", aunque ha afirmado que tienen proyectado "hacer alguna de sus óperas en futuras ediciones".

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