ARTE FOTOGRAFÍA

Patio Herreriano reivindica a Saul Leiter, pionero de la fotografía en color

Saul Leiter vivió y trabajó en Nueva York desde los años cuarenta del siglo XX, publicó en las mejores revistas de moda de la época y fue pionero en el uso del color, pese a lo cual no tuvo renombre hasta los años noventa, en la etapa final de su vida.,El Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano ha inaugurado esta mañana en Valladolid una selección con más de un centenar de imágenes firmadas por Leiter (1923-2013) y que definen sus etapas más representativas como fo

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:17

Saul Leiter vivió y trabajó en Nueva York desde los años cuarenta del siglo XX, publicó en las mejores revistas de moda de la época y fue pionero en el uso del color, pese a lo cual no tuvo renombre hasta los años noventa, en la etapa final de su vida.

El Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano ha inaugurado esta mañana en Valladolid una selección con más de un centenar de imágenes firmadas por Leiter (1923-2013) y que definen sus etapas más representativas como fotógrafo de calle, reportero de moda y explorador de reductos íntimos con la mujer como protagonista.

"Queremos poner en valor al personaje, un clásico de la fotografía a través de una retrospectiva en parte inédita y con una mirada lo más amplia posible", ha explicado durante la presentación el comisario de la muestra, Pepe Font de Mora.

Todo el muestrario remite a las diferentes perspectivas que atesoró Leiter, nacido en Pittsburg e hijo de un rabino ortodoxo, que a los 23 años se mudó a Nueva York, donde conoció al pintor expresionista abstracto Richard Pousette-Dart, una tendencia que imprimió a sus trabajos.

Leiter, ha añadido el comisario, adoptó un lenguaje fotográfico próximo a la expresión abstracta, un estilo pictórico que él mismo adoptó como cultivador de la pintura, aunque siempre quiso separar ambas facetas creativas.

Reflejos premeditados y contrastes suaves y desaturados remiten a esa abstracción que en algunos casos adquiere tonalidades líricas, como los desnudos femeninos que capta al acecho, casi como un 'voyeur', para no distraer el tono intimista que pretende.

Fue uno de los pioneros en el uso del color aunque, como todos los profetas no fue reconocido en su momento, que aplicó a los neones de los comercios y a la franja dorada de los taxis de Nueva York hasta convertir la metrópoli en "un paisaje contemplativo, íntimo y casi abstracto", ha precisado Font de Mora.

"Su obra refleja su personalidad: no le interesó nunca la fama ni la autopromoción, disparó sin parar y no abandonó nunca la pintura", ha precisado el comisario, miembro de la sociedad Foto Colectania, dedicada a la colección, investigación y divulgación de la fotografía a través de los principales maestros del género.

Trasladó a la imagen el delicado y frágil equilibrio de su paleta de pintor, sin saturar, con puntos de vista muy originales: "Saul Leiter ya es todo un clásico", ha resumnido.

Fue muy intuitivo, un buscador de la belleza y un hábil estratega al conjugar en medidas proporciones el control de la fotografía con un cierto grado de improvisación.

Leiter dedicó a la moda gran parte de su trayectoria, para las revistas más influyentes del momento, de grandes tiradas como Elle, Squire, y Harper's Bazaar, donde aplicó un personal criterio de osadía consistente en sacar fuera del foco el objeto central, algo sin precedentes en el mundo de la moda.

La exposición, promovida por el Ayuntamiento de Valladolid y que permanecerá hasta el 20 de enero en dos salas del Museo Patio Herreriano, incluye una selección de libros, catálogos y monografías sobre Leiter, además de ejemplares de revistas para las que trabajó.

Un mural fotográfico que reproduce el estudio doméstico de Leiter en Nueva York, su lugar de creación e inspiración, completan este itinerario junto a un documental de siete minutos sobre la figura y legado de un maestro que en 2012, un año antes de su fallecimienmto, protagonizó en Valladolid su primera exposición en España.

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