LITERATURA NOVELA

El exiliado no debe ser ingenuo,siempre será extranjero,dice Premio Goncourt

"Los exiliados siempre serán extranjeros", asegura Maryam Madjidi, escritora nacida en Irán y criada en Francia, que considera que llega un momento en el que todo exiliado debe dejar de ser ingenuo y darse cuenta de que nunca dejará de ser visto como un extranjero, una experiencia que relata en su novela "Marx y la muñeca" .,Galardonada con varios premios, entre ellos el Goncourt a la primera novela en 2017 o el Étonnants voyageurs, llega a España "Marx y la muñeca", public

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:29

"Los exiliados siempre serán extranjeros", asegura Maryam Madjidi, escritora nacida en Irán y criada en Francia, que considera que llega un momento en el que todo exiliado debe dejar de ser ingenuo y darse cuenta de que nunca dejará de ser visto como un extranjero, una experiencia que relata en su novela "Marx y la muñeca" .

Galardonada con varios premios, entre ellos el Goncourt a la primera novela en 2017 o el Étonnants voyageurs, llega a España "Marx y la muñeca", publicada por la editorial minúscula y que, tras haber vendido más de 30.000 ejemplares vendidos en un año en Francia, ha sido traducida a 14 lenguas, un éxito que la autora atribuye a que se trata de una historia sobre el exilio visto desde los ojos de una niña, lo que apela a un "sentimiento de humanidad".

Madjidi, nacida en Teherán en 1980, abandonó Irán con seis años para establecerse con sus padres, militantes comunistas, en París. En la novela, la autora recuerda cómo fue la separación de su familia, cómo tuvo que abandonar sus juguetes y cómo en Francia fue relegando el idioma persa hasta el punto de dejar enterrada su lengua durante muchos años.

"En un contexto de nacionalismo y de racismo, ver el exilio a través de los ojos de una niña hace reflexionar sobre la sociedad", ha explicado hoy la autora que, tras vivir en Francia, pasó cuatro años en China y dos en Estambul: "es un libro sobre el exilio escrito desde el extranjero".

A través de sus recuerdos infantiles, Madjidi retrata la actividad política de sus padres en la clandestinidad, las detenciones y las historias familiares del pasado, de tal forma que la escritura le sirve, dice, para "desenterrar a los muertos".

"Mi escritura tiene una relación muy fuerte con la memoria. Me gustaría conseguir escribir algún día un libro completamente de ficción pero siento que han depositado en mi muchas historias y testimonios y tengo que compartirlas con el resto del mundo", recalca la autora, que destaca la importancia de conocer el pasado.

"Si olvidas la memoria y la experiencia que ha dejado la Historia se llega ciego a la edad adulta", subraya Madjidi, que refleja también en su novela la visión exótica que todavía se tiene en Occidente del mundo oriental del que ella procede y que considera que sigue siendo "colonialismo, pero maquillado, disfrazado".

La imagen que tiene Occidente de Oriente se funde "en un estereotipo, en un cliché que no se deja de alimentar y que es lo que permite que pueda intervenir en Irak, Afganistán o Siria con los resultados que vemos cada día", sostiene la escritora.

Lo más