TRADICIONES ÁGUEDAS (Crónica)

Ana Belén clama por una igualdad real en las Águedas de Zamarramala (Segovia)

Claudia Carrascal

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13 abr 2018

Claudia Carrascal

Traje regional de gala, manteo rojo, montera sobre la cabeza y joyas como símbolo de poder visten hoy las alcaldesas del barrio de Zamarramala en Segovia, como hacen desde 1227 en la celebración de Santa Águeda, en un día en el que la cantante y actriz Ana Belén ha clamado hoy por una "igualdad real".

Las bajas temperaturas, la fina lluvia, que no ha cesado durante la mañana, y el manto de nieve que todavía cubre esta zona alta de la ciudad no han impedido que cientos de personas se hayan concentrado en la plaza del barrio para recibir a las alcaldesas de este año, Elena y Esther de Andrés.

Esta fiesta, declarada de interés turístico nacional, otorga el mando a las mujeres por un día, un privilegio del que gozan desde hace 791 años, cuando encandilaron a tropas serracenas, que tenían el Alcázar bajo su poder, permitiendo a los tercios segovianos reconquistarlo.

Ana Belén ha recibido hoy el alfiler de Matahombres de Oro, que tradicionalmente llevaban las mujeres en las enaguas para evitar ser molestadas por los hombres, un reconocimiento que, tal y como ha explicado en declaraciones a los medios, supone para ella una gran "ilusión" por su vinculación familiar con Segovia.

Es, además, una fiesta que sigue de cerca desde pequeña y en la que tradición y reivindicación se unen "con ironía", ha sostenido. "La sociedad actual todavía tiene problemas para diferenciar el lugar de las mujeres", ha apuntado la cantante y actriz, que además, ha criticado las numerosas agresiones que sufre este colectivo en pleno siglo XXI.

Las mujeres han dicho, '¡basta ya!', ante esta situación que, aunque "viene desde que el mundo es mundo y la sociedad es sociedad", las mujeres han tenido que plantarse para erradicarla y vivir en igualdad, ha reflexionado.

En su opinión, existen "mujeres estupendas, luchadoras e inteligentes" a las que hay que valorar, igual que hombres, por eso ha aprovechado esta ocasión para reivindicar una pelea por una "igualdad real", que según ha aseverado, "se conseguirá con el apoyo de muchos hombres".

Tamboriles y dulzainas han puesto el toque musical a esta celebración que ha comenzado con la procesión en la que las mujeres han paseado a la santa a hombros por las calles de Zamarramala.

Aunque las indudables protagonistas de esta fiesta son ellas, los hombres también han contribuido con el juego de banderas y la escolta de alabardas, arrebatadas a los sarracenos, ante una ciudad de Segovia hoy empañada por la niebla.

El pregón, pronunciado por el periodista Javier Pérez, ha hecho hincapié en la importancia del folclore como parte de las señas de identidad de los pueblos.

El pregonero se ha referido a otro momento significativo de la tradición segoviana, la quema del pelele, y ha sostenido que "hay muchos peleles en el país que merecerían ser quemados por su relación con las mujeres".

Tras el discurso se han entregado los nombramientos tanto a la Matahombres de Oro como el Ome Bueno e Leal a la Iniciativa Social de Mujeres Rurales (Ismur).

Los títulos de aguederas honorarias han recaído este año en la concejala de Deportes, María Ángeles Rueda, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Segovia, Raquel Fernández, la periodista e investigadores de la cultura tradicional Esther Maganto y dos mujeres vinculas al Patronato del Alcázar, María Dolores García y Yolanda Fernández.

Antes de que las jotas y bailes tradicionales cierren la fiesta se ha procedido a prender fuego al pelele, muñeco de paja que ridiculiza la figura del hombre, en un acto simbólico con el que las alcaldesas de este año han querido quemar la discriminación, la desigualdad y los abusos.

Lo más