ALHAMBRA PATRIMONIO

La Alhambra abre este mes de forma excepcional las Habitaciones del Emperador

El Patronato de la Alhambra y el Generalife abre este mes al público de manera excepcional "las Habitaciones del Emperador", uno de los espacios más significativos del monumento y que podrá visitarse cinco días a la semana.,Según ha informado a Efe el Patronato de la Alhambra, los visitantes podrán acceder este mes a este espacio, conocido también como las Habitaciones de Washington Irving en referencia al escritor norteamericano autor de los famosos "Cuentos de la Alhambr

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 10:18

El Patronato de la Alhambra y el Generalife abre este mes al público de manera excepcional "las Habitaciones del Emperador", uno de los espacios más significativos del monumento y que podrá visitarse cinco días a la semana.

Según ha informado a Efe el Patronato de la Alhambra, los visitantes podrán acceder este mes a este espacio, conocido también como las Habitaciones de Washington Irving en referencia al escritor norteamericano autor de los famosos "Cuentos de la Alhambra".

Se las conoce así porque Irving se hospedó en ellas, en el área conocida como Sala de las Frutas, en 1829.

Cuando el emperador Carlos V visitó Granada en 1526 quiso alojarse en la Alhambra, por lo que se habilitaron unos jardines situados entre el palacio de Comares y el de los Leones, que lindaban con la muralla norte, para adaptarlos como habitaciones del Emperador y recibieron destacados elementos decorativos.

Se accede a ellas por una puerta abierta, que anteriormente fue ventana, en la alcoba izquierda de la sala de Dos Hermanas.

Las habitaciones que se construyeron en época cristiana, en lo que era conocido como "El Prado" y cerca de la Sala de las Dos Hermanas, se enmarcan en la adecuación del palacio islámico a sus nuevos usos cristianos.

Esta edificación se enmarca en la época de Carlos V, aunque algunos investigadores han señalado unas posibles intervenciones en la época de los Reyes Católicos.

Las nuevas salas se organizaron por medio de un corredor internamente comunicado y en torno a un patio irregular, y en estas habitaciones y sus dependencias contiguas se encuentra uno de los programas iconográficos más destacados del Renacimiento español.

La primera estancia, conocida como Despacho del Emperador, conserva una chimenea y un artesonado, realizado en 1532 por Pedro Machuca y, a continuación, presenta una antecámara por la que se accede a los dormitorios reales.

Sobre la puerta se conserva una placa de mármol colocada en 1914 en recuerdo al célebre escritor norteamericano Washington Irving.

Entre 1535 y 1537, Julio Aquiles y Alejandro Mayner, cercanos a Rafael, fueron los encargados de pintar las paredes de estas estancias.

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