También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
MUNDO | El Parlamento iraquí estudia decretar el estado de emergencia

Los cristianos huyen de Mosul, la segunda ciudad de Irak

El arzobispo caldeo monseñor Amel Shimon Nona ha asegurado a Ayuda a la Iglesia Necesitada que "nunca hemos visto nada como esto. Mosul es presa del caso por los grupos que la han atacado".
Las habitantes de Mosul abandonan la ciudad camino de Erbil,...
Las habitantes de Mosul abandonan la ciudad camino de Erbil, en el Kurdistán (EFE)

Ante la dramática situación que se está produciendo en Mosul, la segunda ciudad de Irak, el Arzobispo caledo, Monseñor Amel Shimon Nona, ha expresado a Ayuda a la Iglesia Necesitada su preocupación por la situación. Los enfrentamientos, según el Arzobispo, comenzaron el jueves 5 de junio, pero se limitaron inicialmente a ciertas zonas de la parte occidental de la ciudad. "Más de la mitad de los habitantes y toda la comunidad cristiana inmediatamente huyeron a la cercana llanura de Nínive", asegura.“Hasta a las 5 de la mañana de este martes recibimos a las familias en fuga e intentamos encontrarles alojamiento en las escuelas, en las aulas de catecismo, en casas abandonadas”, dice el Arzobispo Nona, que ahora está en Talkif, un pueblo situado unos tres kilómetros al norte de Mosul. Se cree que el ataque fue obra del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS), una organización terrorista vinculada a Al Qaeda, conocida por cometer brutales ataques anticristianos en Siria.El Arzobispo Nona cree, sin embargo, que también pueden estar involucradas otras formaciones. “No sabemos todavía de qué grupo se trata, algunos hablan del ISIS, otros piensan que se trata de elementos de diversa pertenencia. Tenemos que esperar a una mejor comprensión de la situación real. Lo que sí es cierto es que son extremistas, muchos los han visto patrullar las calles”.Obviamente la presencia de yihadistas preocupa a los cristianos y hay algunas noticias que apuntan a que que el ISIS ha atacado a cuatro iglesias y un monasterio. “Hemos recibido amenazas – dice el prelado - porque ahora todos los fieles han huido de la ciudad. Me pregunto si alguna vez podremos volver allí”.En 2003, la comunidad cristiana de Mosul tenía unos 35.000 fieles. En los once años siguientes al comienzo de la guerra, el número cayó trágicamente a alrededor de 3.000. “Ahora es probable que no haya quedado nadie”.“Seguimos orando para que nuestro país pueda finalmente encontrar la paz”, dice el Arzobispo Nona, que en estos últimos días terribles tuvo que instar una vez más a sus fieles a no perder la esperanza. “No es fácil después de tantos años de sufrimiento, pero los cristianos iraquíes estamos firmes  en nuestra fe y debemos mantener la esperanza, incluso en la persecución. Es un gran desafío, sobre todo después de lo que pasó en estos días”.