
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Si el pasado lunes y martes celebrábamos las Candelas y San Blas, muy populares en el calendario cristiano, la Santa de este día no lo es menos en su popularidad en la devoción del Pueblo Fiel. Se trata de Santa Águeda. Nacida en Catania, en el siglo III procedía de una familia muy distinguida.
Sin embargo, ella vivía el consejo evangélico de atesorar tesoros en el Cielo y renunciar a las riquezas de la tierra. Coincidiendo con la persecución de Decio contra los cristianos, el Senador Quintianus, reparó en la belleza de aquella adolescente. Incluso quiso tomarla como esposa.
Pero ella adujo su condición de esposa de Cristo, el Único al que se debía. El Prefecto comenzó a ofrecerle grandes cargos si aceptaba, e incluso fuertes sumas de dinero. Ella siguió en su camino hacia Cristo.
Fue cuando Quintiano se puso muy brusco y mandó que fuese a vivir con una mujer de mala fama. Tampoco logró nada a su favor. Empezaban los tomentos que asumió con paz, hasta tal punto que San Pedro se le apareció una noche, le confortó y le curó.
Tras muchos sufrimientos fue arrojada a unos carbones encendidos en Catania (Sicilia). Era el momento final. Así derrama su sangre por Cristo siendo merecedora de la doble corona: la de la virginidad y la del martirio. El suplicio de Santa está representado en una pintura que tiene la Iglesia dedicada a ella en Roma.





