
Madrid - Publicado el
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El Santoral de este día nos lleva a la Tierra de Cristo. Hoy celebramos a San Macario de Jerusalén. Su nacimiento se sitúa en torno al año 250, con una vida que se ubica entre los siglos III y IV. Designado Obispo de la Ciudad Santa, es el primer arzobispo griego de Jerusalén. Este lugar se llamaba Aelia Capitolina. Era el lugar que le pusieron los romanos después de destruirla en el año 70.
No era una Comunidad Cristiana muy grande, pero tenía importancia porque fue testigos de la Vida del Señor hasta llegar a su Resurrección. Era una etapa en la que los cristianos pasaron de ser una religión perseguida a estar defendidos y protegidos por el Imperio Romano.
En su ministerio episcopal tuvo que hacer frente al arrianismo que negaba que Cristo fuese la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. San Atanasio le había prevenido sobre este error. Participa en el Concilio de Nicea que condena dicha desviación doctrinal.
También sentó las bases para que Jerusalén fuese una Diócesis elevada a la categoría de Arzobispado. También cuidó de los fieles y organizó al Comunidad. El Gobierno Imperial le encargó buscar las reliquias existentes y halló la Vera Cruz. Se trata de la Cruz del Señor.
La madre de Constantino, Santa Elena lo buscó y él le ayudó en esta tarea. San Macario I de Jerusalén muere en el año 333. Se le reconoce como el Obispo que convirtió su Sede en Patriarcado, con lo que todo ello supone.





