
Madrid - Publicado el
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La Sencillez que Dios quiere para sus discípulos es la que tuvo Él y la que llevaron en sus vidas, Santos como el de este día. Y es que hoy celebramos a San Anastasio. Su nacimiento se sitúa en Persia y vive en el siglo VII. Procedente de familia no cristiana, su nombre originario fue Magundat. Desde pequeño recibió una educación según el pueblo al que pertenecía.
También asumió la disciplina y todas las costumbres de sus paisanos. Pero hay un hecho que le llevará hasta Dios. Se trata de que continuamente había guerras entre Persia y el ejército bizantino. Estos último eras cristianos y, sin saberlo cómo, Anastasio conoció a algunos de estos servidores del Evangelio.
Pero esto no quedó así ni pasó desapercibido en su corazón. De su indiferencia pasó a sus curiosidad, conocimiento y luego abrazo del cristianismo. El hecho de que los cristianos hubiesen usurpado la Cruz de Cristo le impresionó de tal manera que poco a poco fue descubriendo la Verdad que es el Señor.
Un día pide ser bautizado y termina en un convento como ermitaño. Para mejor prepararse decide adentrarse en esa vida muy eremítica. Pero toma una opción que le llevará a la persecución y la muerte, que es volver a su tierra natal. Descubierto por ser cristiano, es arrestado.
San Anastasio muere mártir, hacia el año 620. Los cristianos tuvieron gran devoción por él desde el principio. Una vez martirizado siguieron difundiendo su culto. Lo que hicieron también fue repartir sus reliquias por diversos lugares para fomentar ese culto al mártir San Anastasio.





