"Los confines del mundo" es el título de la reflexión homilética Ascensión del Señor (28-5-2017)

"Los confines del mundo" es el título de la reflexión homilética Ascensión del Señor (28-5-2017)
Madrid - Publicado el - Actualizado
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"Los confines del mundo" es el título de la reflexión homilética Ascensión del Señor (28-5-2017), por el sacerdote y teólogo José-Román Flecha Andrés
"Seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los confines de la tierra". He aquí el último mensaje de Jesús antes de ser elevado a la gloria de Dios, según se narra en la primera lectura de esta fiesta (Hech 1,1-11).
Sus apóstoles lo han visto siempre como un mesías nacional. Jesús les habla del Reino de Dios, pero ellos solo piensan en el reino de Israel. Siguen soñando en los puestos de poder que su Maestro puede confiarles. Pero él abre ante sus ojos un horizonte universal. Ellos mismos reciben el encargo de anunciar ese Reino de Dios "hasta los confines de la tierra".
En la segunda lectura se nos recuerda que al Cristo resucitado Dios lo ha constituido como cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo. ¿Qué nos queda a nosotros? Pedimos confiadamente que Dios ilumine los ojos de nuestro corazón para que descubramos la esperanza a la que hemos sido llamados (Ez 1,17-23).
ENVÍO Y LLAMADA
En el relato evangélico que se proclama en esta solemnidad de la Ascensión del Señor (Mt 28,12-20) podemos encontrar algunos detalles que se refieren a Jesús, a sus discípulos y también a nosotros mismos.
EL GRAN MENSAJE
Muchas veces hemos meditado las últimas palabras de Jesús, tal como se recogen al final del Evangelio de Mateo: "Sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el final de este mundo". Ese es el gran mensaje que resuena en la fiesta de su Ascensión a la gloria de Dios.
– Señor Jesús, perdona tú nuestras dudas y acepta nuestra adoración humilde. Sabemos que no nos dejarás solos en esta misión que nos has confiado. Ayúdanos a hacer visible tu presencia en este mundo nuestro y en este tiempo nuestro y tuyo. Amén. Aleluya.
José-Román Flecha Andrés





