El Papa Francisco pide a los jóvenes no "desechar" a los ancianos en el regreso de las audiencias a San Pedro

El obispo de Roma ha exigido a la sociedad a "protegerlos, honrarlos y darles dignidad" y no dejarles solos para que no aparezcan "como una vida de descarte"

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Brillaba el sol en Roma para que el Papa Francisco volviera a celebrar, más de dos años después, la Audiencia General ante una abarrotada plaza de San Pedro que no han querido perderse la cita. El Santo Padre, que llegó en su 'papamóvil' a la plaza para saludar a los fieles congregados, ha sido contundente en su mensaje, calificando de "pecado grave" considerar a los ancianos "un desecho".



Por ello, el obispo de Roma ha exigido a la sociedad a "protegerlos, honrarlos y darles dignidad" y no dejarles solos. Durante la catequesis, pidió a los padres que siempre acerquen a sus hijos a los ancianos, "incluso cuando estén enfermos o no muy bien de la cabeza" y que "si no hay otra posibilidad que llevarlos a las residencias" que se vaya siempre a visitarlos.

"Son el honor de nuestra civilización y los hijos a veces se olvidan de ello. Pensar que son un desperdicio es un pecado grave", indicó Francisco.



Asimismo, el Pontífice ha condenado el hecho de que la debilidad propia de las edades avanzadas sean socialmente reprochadas, "e incluso castigada, como si fuera una culpa. Cuando el desconcierto y la confusión se convierten en una apertura para la burla y la agresividad. Puede suceder incluso entre las paredes domésticas, en las residencias, como también en las oficinas o en los espacios abiertos de la ciudad".

Para ilustrar estos casos de burla, el Papa ha recordado algunos sucesos producidos contra los ancianos y los débiles, como cuando unos chicos quemaron la manta que cubría a un vagabundo, "porque lo veían como un desecho humano" pero agregó que esto es sólo "la punta del iceberg, es decir, del desprecio por una vida que, lejos de las atracciones y de las pulsiones de la juventud, aparece ya como una vida de descarte".

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