León XIV sobre el sacerdote fallecido en el Líbano: "Que su sangre derramada sea semilla de paz para el pueblo del Líbano"
En su Audiencia General, el Papa ha recordado que hoy se celebra en el Líbano el funeral del Padre Pierre, primer sacerdote fallecido en el conflicto de Medio Oriente. Ha pedido rezar por la paz
Madrid - Publicado el - Actualizado
3 min lectura
León XIV ha recordado que hoy se ha celebrado en el Líbano el funeral del Padre Pierre, primer sacerdote fallecido en el conflicto de Medio Oriente: "Párroco maronita que ha fallecido en el sur del Líbano, zona que en los días pasados está viviendo el verdadero drama de la guerra". El Papa ha asegurado si cercanía a todos los pueblos del Líbano: "En estos momentos de grave prueba".
Ha definido al Padre Pierre como "un verdadero pastor", señalando que se quedo al lado de su pueblo con amor y sacrificio "con ese amor de Jesús Buen Pastor". El Padre falleció al socorrer a varios fieles que habían sido heridos en un bombardeo previo: "sin dudarlo corrió en su ayuda".
Además, el Papa ha añadido una petición: "quiera el Señor que su sangre derramada sea semilla de paz para el pueblo del Líbano". Y pide que continuemos rezando por la paz en Irán y Medio Oriente, "en especial por las victimas civiles, entre ellos tantos niños inocentes"
La fe como principio de unidad
El Papa León XIV ha dedicado la catequesis de su audiencia general a reflexionar sobre la Constitución dogmática Lumen gentium, centrándose en el segundo capítulo, que aborda el concepto de la Iglesia como "Pueblo de Dios". El Pontífice ha explicado la identidad y vocación de este pueblo, que nace de la acción de Dios y la fe en Él.
El Santo Padre ha recordado que Dios, en su deseo de salvar a la humanidad, lleva a cabo su obra eligiendo un pueblo concreto. Llamó a Abraham con la promesa de una gran descendencia y, tras liberar a sus hijos de la esclavitud, estableció con ellos una alianza. Según el Papa, esta historia fue "preparación y figura de la alianza nueva y perfecta que había de pactarse en Cristo".
Es Cristo quien reúne de manera definitiva a este nuevo pueblo con el don de su Cuerpo y su Sangre. Este ya no está definido por la etnia o la cultura, sino que está compuesto por "personas procedentes de cualquier nación". Su principio unificador es la fe en Cristo y la adhesión a Él. La Iglesia es, por tanto, "una congregación de quienes, creyendo, ven en Jesús al autor de la salvación y el principio de la unidad y de la paz".
Este pueblo mesiánico, con Cristo como cabeza, no presume de méritos, sino del don de ser hijos de Dios por gracia. El Papa ha subrayado que este es "el único título honorífico que deberíamos buscar como cristianos". La ley que anima las relaciones en la Iglesia es el amor, y su meta es el Reino de Dios.
Una Iglesia abierta a todos
El Pontífice ha afirmado que, unificada en Cristo, la Iglesia "no puede nunca estar replegada en sí misma, sino que está abierta a todos y es para todos". El Concilio Vaticano II recuerda que "todos los hombres están llamados a formar parte del nuevo Pueblo de Dios", un pueblo que, siendo único, debe extenderse por todo el mundo y en todos los tiempos.
Esta apertura significa que incluso "quienes no han recibido todavía el Evangelio están, de alguna manera, orientados al pueblo de Dios". Por ello, en la Iglesia "hay y debe haber sitio para todos", y cada cristiano está llamado a anunciar el Evangelio en su entorno. Así, la Iglesia muestra su catolicidad, acogiendo las riquezas de las diversas culturas y purificándolas con la novedad del Evangelio.
Signo de esperanza y paz
Finalmente, el Papa León XIV ha destacado que saber que en la Iglesia conviven personas de distinta nacionalidad, lengua o cultura es "un gran signo de esperanza" en un mundo marcado por conflictos. La ha descrito, citando a un teólogo, como el "Arca única de la Salvación" o la "vestimenta de José, de muchos colores", un signo profético de la unidad y la paz a la que Dios llama a todos sus hijos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.