El milagro que ha permitido la beatificación de Francesco Mottola, el sacerdote que sufrió discapacidad

El sacerdote italiano ha sido beatificado este domingo en Calabria. Fue fundador del Instituto Secular de los Oblatos del Sagrado Corazón

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El sacerdote italiano Francesco Mottola, fundador del Instituto Secular de los Oblatos del Sagrado Corazón, ya ha sido elevado a los altares tras su beatificación este fin de semana en Tropea (Calabria), en una ceremonia que estuvo presidida por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro.

Mottola nació el 3 de enero de 1901. Como recordaba Semeraro, el religioso no nació santo, pero “se convirtió en uno” debido al sufrimiento que le causó la parálisis con tan solo 42 años y que le acompañó durante treinta años, hasta su muerte. Pero su vida quedó marcada anteriormente, durante su infancia, tras el suicidio de su madre. Un drama que junto al fallecimiento de su hermano, marcaría de por vida el carácter de Mottola.

Pese a ambos episodios traumáticos, vivió la fe desde la inteligencia y la vivacidad. Como manifestaba el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, “se consumía en la búsqueda de la gloria de Dios, movido por un sincero deseo de hacer su voluntad en todas las cosas".

"Fue un hombre de profunda oración: templo de Dios, pureza sin sombra, sufrimiento crucificado", pero también "un alma sacerdotal auténtica, llena de caridad, luz y esperanza". Su entrada al seminario significó para él una oportunidad de conversión, de fortalecimiento de la vida interior, de progresiva búsqueda de la voluntad de Dios.

Tras estudiar filosofía y teología, fue ordenado sacerdote en 1924 y ejerció su ministerio como escritor, predicador, confesor y director espiritual. En 1935 comenzó a organizar pequeños grupos de sacerdotes y laicos, "los cartujos de la calle", según un ideal de caridad y oración contemplativa. Fundó varias "Casas de Caridad" en toda Italia para acoger y asistir a los niños, los pobres, los ancianos y los discapacitados.

Su enfermedad no detuvo su ministerio sacerdotal: con amor y esperanza, el Padre Francesco Mottola aceptó la Cruz hasta el final. Murió el 29 de junio de 1969, a la edad de 68 años, en Tropea. Sus restos descansan a los pies del Crucifijo, en la Concatedral de la ciudad. El 5 de octubre de 1981 se inició la causa de beatificación.

El 17 de diciembre de 2007, el padre Francesco fue declarado venerable por Benedicto XVI.El milagro que le abrió el camino a los honores de los altares se refería a un joven diácono, ahora sacerdote, que se curó de una grave dolencia renal tras ver en sueños al Padre Mottola, del que era especialmente devoto. El 2 de octubre de 2019, el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto relativo al milagro atribuido a su intercesión y hoy el padre Mottola, 'perla del clero calabrés', es bendecido.

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