Vía Lucis 2022: “Listos para partir tras las huellas de 14 jóvenes testigos”
Del 20 de agosto al 3 de septiembre, vuelve la ruta itinerante propuesta a los jóvenes entre momentos de oración, reflexión y servicio a los pobres

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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En los próximos días multitud de jóvenes podrán verse iluminados por la luz de Jesús a través de la ruta itinerante Vía Lucis. Este evento está organizado por asociación Tucum Odv en colaboración con Terra e Missione Aps y el Festival de la Misión. Cada día, en 14 ciudades diferentes, los participantes se encontrarán con los más pobres que viven en las estaciones de tren para vivir juntos un momento de oración y de servicio, escuchar testimonios, participar en talleres y vivir plenamente la adoración eucarística.
La enfermedad como experiencia para ofrecer al Señor
La entrega a los demás es la mayor alegría
Entre los catorce testigos hay jóvenes que han dedicado todo su tiempo a los demás, como Mario Giuseppe Restivo, que murió en un accidente cuando sólo tenía 19 años. Siempre estuvo involucrado en el escoutismo católico, y fue en este terreno fértil donde arraigó su vocación de servicio a los jóvenes, hasta el punto de llevar el escoutismo a las parroquias periféricas de su Palermo. En Asís se recordará a Marianna Boccolini, una joven de 18 años de Narni que, hasta su muerte en un accidente de tráfico, tenía el sueño de ser médico para atender a los pobres y a los que sufren, iluminada como estaba por su mirada de maravilla hacia el prójimo. También murió en un accidente a los 23 años Sandra Sabattini, de Ravena, una discípula de Don Benzi que, tras una experiencia entre discapacitados y drogadictos, decidió que ya no podía prescindir de ellos porque al elegirlos había elegido a Dios. En Génova, en cambio, será el turno de Marco Gallo, 17 años y el valor de abandonar las "cosas normales" para partir en busca de una felicidad más elevada, diferente, que sólo puede venir de la fe y el cielo. En la misma línea estará el testimonio de la etapa de Turín, Maria Orsola Bussone, del Movimiento de los Focolares, que con sólo 16 años escribió a la fundadora Chiara Lubich que había comprendido el valor de la Cruz, viviéndolo después ella misma con una muerte prematura durante un campamento juvenil en el que participaba como animadora.
Amar al Señor hasta la muerte
Siguiendo en orden aleatorio, hay otras dos figuras muy significativas que los participantes en el Via Lucis estarán llamados a conocer, unidos por la violencia en la muerte que es casi un martirio. En Bari reflexionarán sobre Santa Scorese, la primera víctima de feminicidio cuando el acoso aún no era un delito, asesinada en defensa de su castidad con sólo 23 años en 1991 y por ello recordada como "la santa de las perseguidas". Impregnada de la espiritualidad de los Salesianos, de la Acción Católica y del Movimiento de los Focolares - los encuentros más importantes de su vida - había madurado antes de su muerte la intención de consagrarse a los Misioneros de la Inmaculada del Padre Kolbe, pero no llegó a tiempo. Por último, pero no por ello menos importante, el P. Ezechiele Ramin, conocido como "Lele", de Padua pero también del mundo, porque se unió a los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús. Con ellos fue al encuentro de los indígenas americanos, en México, regresó a su país a tiempo para ayudar a las víctimas del terremoto de Irpinia, y luego de vuelta a Brasil, donde fue asesinado por su compromiso con la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de los campesinos acosados por los terratenientes.





