Las campanas en Extremadura repican al unísono contra la despoblación y el olvido de la España rural

Los obispos reflexionaron sobre la situación social y económica de la comunidad autónoma, particularmente por lo que se refiere a la problemática del mundo agrario

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Este Lunes Santo, 29 de marzo, a las 11 de la mañana, han repicado todas las campanas de todas las Iglesias y ermitas de Extremadura como protesta ante la "Extremadura vaciada", y para reivindicar especialmente soluciones a los problemas del campo.

Una protesta simbólica que surge de los rectores de la Provincia Eclesiástica, y que pretende concienciar sobre la falta de oportunidades en el mundo rural.

Los obispos reflexionaron hace una semana sobre la situación social y económica de la comunidad autónoma, particularmente por lo que se refiere a la problemática del mundo agrario. Como en ocasiones anteriores, animaron "a todos a tomar conciencia de las situaciones de precariedad y a potenciar el diálogo entre todas las administraciones y asociaciones con el fin de encontrar soluciones justas para los agricultores".

En ese contexto reflexionaron sobre las consecuencias que para los pueblos y para las personas, especialmente jóvenes, tiene la “Extremadura vaciada”, así como los retos que supone para la acción pastoral de la Iglesia en el mundo rural. Por eso, para hacer un gesto significativo, animaron a los párrocos y rectores de los templos a que se sumasen a la iniciativa del repique de campanas para este Lunes Santo.









El comunicado de los obispos

Extremadura es una de las regiones españolas que reclama especial atención. Basta comprobar algunos datos: un 37,7% de la población vive en riesgo de pobreza, siendo la región con menos renta de todo el país, y con 115.455 personas en la cola del paro. "Nuestros pueblos envejecen, sin apenas niños ni jóvenes; el campo se asfixia cada vez más. Somos un espacio vacío para las comunicaciones (internet, autovías, trenes). Un total de 88 municipios han perdido una cuarta parte de su población" afirman los obispos en la nota que han colgado en su web.

"Los obispos extremeños miramos esta situación con realismo, pero también con esperanza cristiana, que no se deja vencer por el pesimismo, y desde nuestra misión eclesial queremos dar respuestas positivas y esperanzadoras a esta situación" subrayan.

Por eso, el 29 de marzo, Lunes Santo, "nuestros pastores invitan a que las parroquias extremeñas se unan al gesto que ha demandado a la Iglesia la sociedad civil, a través de la plataforma regional Extremadura Vaciada, que agrupa a plataformas y asociaciones que trabajan contra la despoblación: un toque de campanas en todos nuestros templos, a las once de la mañana. Un toque de campanas que nos anime a analizar nuestra realidad y a organizarnos para incidir en ella. Unos desde la fe, que nos mueve a trabajar por el Reino de Dios; otros, desde sus valores humanos. Y todos como parte de esta tierra que sufre, pero que tantos recursos tiene para salir de su situación, que tantas capacidades puede poner en marcha. Que tanto futuro tiene por construir. El lunes 29 a las 11.00 h. las campanas nos llaman a ponernos en pie y andar con esperanza".

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