¿Qué papel juega la Iglesia en las tractoradas y protestas de los agricultores?

Los agricultores y ganaderos siguen tomando las calles de las principales ciudades. ¿Qué dice y hace la Iglesia para ayudar al sector primario?

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La Iglesia, como parte fundamental de la sociedad, no es ajena a las desigualdades que se producen. Y con esa premisa, desde distintos estamentos eclesiales se han ido sucediendo distintos pronunciamientos apoyando las protestas, no solo en la capital, sino en muchas otras ciudades de España.

Grito desesperado”

Una de las más sonadas es la del obispo de Zamora,Fernando Valera, quien publicó una carta reivindicando que “la Iglesia quiere elevar su voz a favor de quienes trabajan incansablemente para alimentar a nuestras comunidades”.




El texto, además, nos invita “a toda la sociedad a una profunda reflexión sobre el significado del trabajo del campo, a valorar y apoyar las felices experiencias de cooperativismo que fortalecen el sector, a reconocer el esfuerzo de quienes producen los alimentos que llegan a nuestras mesas, a entender las dificultades por las que atraviesan los productores y a aceptar su legítimo derecho a la huelga como recurso inevitable para obtener el beneficio proporcionado que buscan”, asegura Valera.

A estos mensajes posicionandose claramente a favor de de los agricultres, hay que sumar el del obispo de Salamanca, José Luis Retana, quien en su última carta pastoral, con motivo de la Cuaresma, hable del “grito desesperado” de “los agricultores y ganaderos que estos días se manifiestan en nuestra tierra y en toda España y en Europa".




La Pastoral Rural

De las muchas acciones de las distintas diócesis, por su puesto, está la Pastoral Rural. Ellos acompañan espiritualmente a las personas de zonas rurales y que, principalmente, se dedican al sector primario. En COPE, el responsable de la Pastoral Rural de Badajoz, y consiliario general del Movimiento Rural Cristiano,Eugenio Campanario, ha recordado que “muchas de sus demandas están totalmente justificadas por la competencia desleal o las condiciones de trabajo”.

Además, Campanario, asegura que las políticas neoliberales no encajan con la Doctrina Social de la Iglesia porque “los recursos natirales están al servicio de la humanidad. Nada justifica un derroche”.

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