Luis Argüello: "Ahora más que nunca es la hora de trabajar por la dignidad y el bien común"
El secretario general de los obispos ha participado junto a Unai Sordo, su homólogo en el sindicato Comisiones Obreras en la presentación del libro de la HOAC

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"Ahora más que nunca es la hora de trabajar por la dignidad y el bien común. La fraternidad no es un valor, sino un hecho, el hecho de ser hijos de un mismo Padre". Con estas palabras, el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, ha participado en un acto de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), que ha presentado el libro “Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo.
Una edición de Teresa García y Abraham Canales publicada en el marco de la celebración del 75 aniversario de este movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos, que se ha desarrollado con el lema Tendiendo puentes, derribando muros. Además, en la presentación han participado Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras y Maru Megina, presidenta de la HOAC; todos ellos moderados por Teresa García, coeditora del libro.
El secretario general del sindicato CCOO ha recordado las raíces cristianas de la organización a la que representa, Comisiones Obreras. Sordo ha recordado que estamos viviendo unos tiempos en los que se está produciendo “una irrupción de movimientos neonacionalistas” en ámbitos del mundo del trabajo. Por eso, ha destacado "los que creemos en sociedades más justas, más solidarias tenemos que entender esa batalla". Es esencial, ha insistido, "recuperar la militancia frente a la desvertebración social". "Hemos avanzado a una sociedad individualista en la que estos movimientos entran con facilidad. Vertebrar la sociedad impide que nazcan en ella movimientos populistas”, ha dicho y, citando al economista Friedrich Hayek, ha asegurado que el neoliberalismo “quiere acabar con la tendencia de la sociedad a cooperar”.
Cercanía del sufrimiento
Precisamente, Argüello también ha destacado la importancia de la promoción de conciencias, “de tener conciencia de que somos hijos, hermanos...”. Algo que es complicado si no se tiene “cercanía con el sufrimiento” y “conciencia de esperanza”. Una esperanza que debe fundamentarse en el acontecimiento cristiano. Y es que, según ha explicado el secretario general de la CEE, el surgimiento de populismos en la sociedad actual no solo se debe a cuestiones económicas: “Hay otro tipo de malestar. La mística del capitalismo dominante ha reducido la persona a individuo, ha hecho que se crea autosuficiente e independiente, y luego las cuentas no salen, y la autosuficiencia y la independencia no acaban de ser ni verdaderas ni posibles”.
El portavoz de los obispo ha explicado que, ya en el siglo XVII, el filósofo John Locke aseguraba que “para que el capitalismo pueda triunfar, hace falta que desaparezcan barreras morales. Y, entre ellas, hace falta que desaparezca el concepto de familia tradicional, para que emerja un individuo lo más independiente y autosuficiente posible”.

Vínculos y alianzas
Para el secretario general de la CEE, es un comentario “profético” de la situación que estamos viviendo ahora: la de un tipo de individuo “autosuficiente e independiente al que le cuesta el compromiso, que se cree las propuestas del progresismo cultural, que es la mano larga del sistema económico dominante, para hacer creer que determinadas formas de entender la vida autosuficientes e independientes van a lograr lo que todos deseamos: la libertad, el amor, la alegría. Pero eso solo es posible si creemos en vínculos, en alianzas”, ha señalado, poniendo en valor el papel de alianzas como la Hermandad Obrera de Acción Católica o Comisiones Obreras.
Por su parte, Maru Megina ha recordado el carácter de la HOAC desde su fundación, hace 75 años por parte de Guillermo Rovirosa, el de “ser Iglesia en el mundo obrero y ser mundo obrero en la Iglesia”. "Es fundamental poner en diálogo la vida con la fe, lo que nos impulsa a trabajar por la caridad política. Construir Iglesia en la periferia del mundo obrero nos hace seguir siendo fieles a ese compromiso, y ser Iglesia que cuida a la persona, al hermano que sufre, trabajando en este momento de nuestra historia por una Iglesia sinodal".





