La historia de Tinslee, la bebé a la que la Justicia pretende arrebatarle la vida

La pequeña de once meses padece desde su nacimiento prematuro una enfermedad cardíaca grave

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La pequeña Tinslee aún no ha cumplido el primer año de vida, pero nadie podrá negarle su espíritu de lucha. Desde su nacimiento prematuro padece una enfermedad cardíaca, conocida como Ebstein, que le produce problemas pulmonares de manera crónica, acompañado de un fallo cardíaco severo que, según los médicos, la cirugía no puede corregir.

Sus patologías han provocado que desde que llegara al mundo haya tenido que estar conectada a un respirador artificial en la unidad de cuidados intensivos del hospital. La mayor parte del tiempo permanece sedada para no sentir los efectos del dolor.

El hospital consideraba que la mejor solución para acabar con el sufrimiento de Tinslee era arrebatarle la vida desconectando la máquina que la mantiene con vida. Una medida a la que su madre, Lewis, se negó desde un primer momento, lo que la obligó a emprender una batalla legal en el juzgado contra el hospital.

Pero, recientemente, un juez de Texas ha dado la razón al centro sanitario, ordenando retirar el soporte vital al bebé: “Tengo el corazón roto porque un juez ha decidido que la vida de Tinslee no merece la pena ser vivida”, afirmaba Lewis tras recibir el fallo de la justicia de este estado americano.

Ni Lewis ni su bebé están solas. La Conferencia de obispos de Texas y la coalición de personas con discapacidad del mismo Estado han apoyado a la madre en su decisión. El caso de la pequeña Tinslee y su familia no es el único. Hace apenas tres años un bebé británico, Charlie Gard, también fue desconectado contra la voluntad de sus padres.

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