Un helado que “huele y sabe” a Corpus Christi

El chef toledano Adolfo Muñoz abre sus fogones al programa 'Ecclesia' de TRECE para conocer su postre más curioso

Álvaro González

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El Corpus Christi de Toledo es una de las fiestas que más pasiones despierta en nuestro país. Y no es para menos, sobre todo este año, que la pandemia ha permitido que vuelva a celebrarse con normalidad. Pero entre los toldos de los balcones, las guirnaldas de flores y el sinfín de visitantes, también destaca la faceta gastronómica de esta fiesta. A los típicos mazapanes toledanos y las carcamusas, en estas fechas se une un postre muy especial que hace las delicias de los más golosos: el helado de Corpus. El famoso chef Adolfo Muñoz abre las puertas de su cocina al programa 'Ecclesia' (TRECE, domingos a la 13 h) para dar conocer todos los secretos de este curioso dulce.

Sus ingredientes no son ningún misterio. Este helado lleva tomillo de la zona, huevos, miel de la Alcarria y leche. Todo va batido. El primer paso es hacer una infusión con el tomillo y la leche. Los huevos, en este caso Adolfo usa media docena, se baten y se dejan a temperatura ambiente. Las otras cantidades que emplea son dos litros de leche y, aproximadamente, dos decilitros de la miel. Nada más.

El truco gastronómico de este postre es sencillo. Trata de trasladar al comensal a la procesión del Corpus. Y de esa misión se encarga el tomillo. “Cuando uno camina por las calles de Toledo, va pisando el tomillo. Entonces, si te tomas este helado, cierras los ojos y parece que estás en el centro de la ciudad en el día del Corpus”. Pero, ¿cómo surge la idea? Adolfo cuenta a los micrófonos de Ecclesia que hace ya 20 o 25 años, el despertar la mañana del Corpus en Toledo estaba acompañado por un espectacular aroma a tomillo. Y entonces se le ocurrió. "Si hacen helados de té, de manzanilla, de lo que queramos, me pregunté: ¿Y por qué no uno de tomillo? Lo hicimos, lo probamos y causó una sensación muy positiva. A la gente le encanta", ha dicho ante las cámaras de TRECE.

Entre la charla y las explicaciones, la infusión de tomillo y leche está lista. Adolfo mezcla todos los ingredientes. Después de separar con un colador las hierbas del lácteo, ahora cargado con su aroma, la miel de abeja endulza la receta. El huevo se vierte ayudado por las varillas para evitar que se cuaje. Y la mezcla se deja enfriar y emulsionar. Ya sólo queda emplatar.

Adolfo presenta este postre de dos formas. Uno de los emplatados ofrece únicamente dos bolas de helado, acompañadas de una guinda, una frambuesa, un arándano, y una hojita de hierbabuena, que aporta otro aroma a la receta. En su otro formato, el helado es compañero de una torrija saludable de pan brioche, que se convierte en una auténtico gourmet para los paladares más exigentes. Un plato de aroma suave y productos completamente naturales, con el alma del Corpus Christi de Toledo y que TRECE ha podido degustar.

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