El arzobispo de Toledo, en la apertura de la fase diocesana del sínodo: "Una oportunidad para la conversión"

Durante la Misa oficiada por Mons. Francisco Cerro en la Catedral, se ha pedido perdón por los pecados del Pueblo de Dios y las negligencias en el cuidado y respeto del templo

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El arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, ha oficiado en la capital castellano-manchega la Santa Misa de apertura de la fase diocesana del Sínodo convocado por el Papa Francisco para octubre de 2023. Al comienzo de la celebración, se ha pedido perdón “por los pecados del Pueblo de Dios y las negligencias en el cuidado y respeto del templo (haciendo referencia sin citarlo explícitamente al vídeo de C.Tangana y Nathy Peluso), por las faltas de comunión con el Santo Padre y los obispos, por las injusticias que atentan contra la libertad y los derechos del hombre y por los escándalos y los abusos a personas vulnerables”.

Mons. Cerro Chaves ha recordado en su homilía que el sínodo sobre la sinodalidad es “un tema decisivo para la vida y la misión de la Iglesia”, y precisa que esta fase diocesana que comienza en todas las diócesis del mundo tienen como finalidad “asegurar la participación del mayor número posible para escuchar la voz viva de todo el Pueblo de Dios".

En su homilía, el arzobispo de Toledo ha llamado a la comunión y a la participación, refiriéndose al significado de la Asamblea Sinodal que ha convocado el Santo Padre y ha glosado el discurso que pronunció el pasado 9 de octubre en el acto de apertura de la fase presinodal. Recordando el tema de la Asamblea, 'Por una Iglesia sinodal: Comunión, participación y misión', Mons. Cerro Chaves ha querido realizar una llamada a toda la Iglesia diocesana a la comunión y a la unidad con el Papa Francisco y con toda la Iglesia.

Ha recordado también que, en este itinerario de preparación del Sínodo, toda la comunidad diocesana ha de realizar un esfuerzo para llegar a las personas donde se encuentran, especialmente a los que a menudo son excluidos o no participan en la vida de la Iglesia, por eso hay que procurar la participacio?n de los pobres, marginados vulnerables y excluidos, para escuchar sus voces y experiencias.

Don Francisco Cerro insistió en que, como nos ha dicho el Papa Francisco, “el Sínodo es una oportunidad para una conversión pastoral en clave misionera y también ecuménica”, por lo que hay que escuchar la voz de todo el pueblo de Dios: sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos.

Finalmente, el arzobispo primado ha querido invitar a los fieles de la Archidiócesis a que, durante este proceso sinodal, y como preparación al Sínodo Diocesano, peregrinen a la catedral para poner este itinerario eclesial a los pies de la Virgen, en la capilla de la Descensión, en el lugar en el que, según la tradición, Ella puso sus pies para imponer una casulla celestial a san Ildefonso.

La colecta recogida durante Santa Misa en la Catedral Primada se destinará a ayudar a los damnificados por la erupción del volcán en La Palma.

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