Alejandro León: “La población de Siria ya está agotada de estar viviendo una tragedia detrás de otra”
El salesiano responsable de la organización en Oriente Medio ha indicado en ECCLESIA al día que "se está volviendo un poco a la normalidad, pero es una normalidad de gente cansada"

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“Se está volviendo un poco a la normalidad, pero es una normalidad de gente cansada. El terremoto fue una gran tragedia, muy grande para Turquía y muy fuerte para el norte de Siria, que se suma a un pueblo que está cansado de 12 años de guerra. Cuando el terremoto llegó encontró edificios que ya estaban débiles y sin mantenimiento porque ya habían sufrido ataques de misiles o de bombas. Esta es una de las razones de las catástrofes que se vivieron en Siria. La población ya está agotada de estar viviendo una tragedia detrás de otra”, con estas palabras se ha expresado Alejandro León, el salesiano responsable de la organización en Oriente Medio y que se encuentra en Alepo.
Se cumplen dos semanas del fuerte terremoto que sacudió Siria y Turquía. Al menos 45.000 personas han perdido la vida y muchos cuerpos continúan todavía bajo los escombros. León ha explicado que “inmediatamente desde que sucedió el terremoto, abrimos las puertas y el que quería o necesitaba algo podía entrar y esta era su casa. El terremoto fue a las 4:17 de la mañana y en el desayuno había unas 25 personas, a la hora del almuerzo eran unos 75 y a la hora de la cena ya eran 300. Las cosas se fueron sucediendo y el jueves estuvimos más de 500 personas. Muy paulatinamente el número de personas fue bajando. El martes pasado se quedaron a dormir unas 300, pero hubo otro movimiento sísmico y algunas familias regresaron. A día de hoy estamos menos de 100”.
“La ayuda llegó con un poco de retraso”
Las ayudas poco a poco van llegando hasta Siria, pero se demoraron debido a las sanciones internacionales. “La ayuda llegó con un poco de retraso. La cantidad es diferente con respecto a Turquía porque en Turquía se ha sufrido más, pero lo de las sanciones fue un elemento que jugó en contra. Es algo injusto porque es el pueblo sirio es el que tiene que pagar los platos rotos. A nivel de alimentación las cosas ya más o menos se están organizando y el gran reto es ver cómo reconstruir todas las casas”.
Puertas abiertas
Por último describe que “todas las iglesias de todos los ritos abrieron sus puertas según sus propias posibilidades. Se está llevando ayuda al pueblo más allá de cualquier religión o nacionalidad. Para nosotros la oración es una cosa importante y se lo pedimos a todos”.





