Juan Manuel Cotelo, el hombre que se convirtió en director de cine sin haberlo planificado

Juan Manuel Cotelo es un director de cine español ('El mayor regalo') nos ha contado su historia en una entrevista exclusiva para 'Religión COPE'

 

Javier González

Redactor COPE

Tiempo de lectura: 4' Actualizado 09:32

Juan Manuel Cotelo espera la entrevista sentado en la entrada de la Cadena COPE. Mira el móvil, lleva una maleta y desde luego está ajetreado. Y no es para menos, acaba de estrenarse en cines su cuarto documental 'El Mayor Regalo', después de acercar al cine a miles de espectadores y de estrenar en más de una treintena de países.

Nos saluda muy amable y nos pide unos minutos para cerrar ciertos temas. Ni rastro de aires de grandeza, más bien todo lo contrario: naturalidad y humildad. Subimos a la sala donde hemos preparado las cámaras, se sienta, se quita la medalla para que no suene en el micrófono, la besa y me escucha con atención. Tiene muchas cosas que hacer. Mucho lío... pero no tiene prisa.

Empieza la entrevista

Le pregunto que por qué el cine, con lo difícil que es. Y me contesta que "nunca he dedicado un minuto de mi vida a valorar si algo va a ser fácil o difícil. Si no, ni hubiera estudiado lo que estudié, ni me hubiera casado, ni hubiera tenido tres hijos, ni hubiera hecho cualquiera de las cosas que me han merecido la pena en la vida."

Dice que no es tanto de planificar como de ponerse en acción, y yo que soy un desastre -me confirma que se nota-, le digo que me cuesta no planificar. La entrevista se convierte en una catequesis en la que me habla de la importancia de la confianza. Le da igual que tenga que entrar por la tele en unos minutos, me dedica su tiempo para contarme lo importante que es confiar.

"Si yo intento encasillar mi propia vida, no lo consigo. Intento planificar la semana que viene, ¿cómo lo vas a hacer? Solo si te quedas encerrado en una habitación, entonces sí, entonces te puedes planificar. Pero si yo salgo por la puerta, van a empezar a pasar cosas."

No me santiguaba en un restaurante ni de broma

"Yo voy a hacer lo que pueda hacer. Asumo que soy coprotagonista de mi vida, porque yo no puedo controlar lo que va hacer el que está junto a mí. Por lo tanto ya tengo a un coprotagonista, o muchos, a quiénes yo no controlo. Y además si crees en Dios, no es que creas que solo existe, creo que está y que no está de espectador. Ya tienes otro coprotagonista de tu vida. Y en ese juego de los demás, Dios y tú, van a pasar cosas. Esto no depende solo de ti, y a partir de ahi empieza la vida."

Puedes ver la entrevista completa pinchando aquí.

La historia de Juan Manuel como director

Podría tirarme horas escuchándole, pero quiero conocer la historia que se esconde detrás de lo que saben esas palabras. ¿Dónde empieza esta carrera de director de cine?

Con 16 años decide que quiere "contar historias". Y por eso estudia periodismo, "con la sospecha de que no me iba a dedicar a ello." Consigue unas prácticas en una agencia de televisión y decide que eso sí que era lo suyo.

"No es que yo saliera a buscar mi primera película, es que hubo una historia que me atrapó a mí. Y me convertí en director de cine sin haberlo planificado."

En busca de un reportaje, sin que ninguna idea -por buena que fuera- le convenciera se topa con su historia. En una conferencia a la que acude por casualidad "por hacer un favor a una persona que nunca conocí" conoce a una rumana, catedrática de literatura norteamericana, que habla sobre Rumanía y de algo que a él le choca: el sufrimiento.

Y pensé, ¿qué pasa aquí? ¿Me persiguen los conversos?

"Esa conferencia me cambió la vida. Yo escuché a esa mujer y dije: yo me voy a Rumanía. Y a los quince días estaba en Rumanía. Ella decía, ustedes llaman sufrimiento a un dolor de cabeza, nosotros llamamos sufrimiento a que no tenemos de comer, a que mi padre ha estado en un campo de concentración, a que no tenemos libertad de culto...  Y ante todo eso nos crecemos mientras que ustedes se hunden."

Cuando regresó a España se dio cuenta de que quería volver, que quería hablar de "esos seres de otro planeta llamado Rumanía, que son seres superiores."

Decide dar un paso y escribe un guión. "Busqué un productor y lógicamente no encontré ninguno. Fui a ver a los productores más importantes de España y uno tras otro me dijeron: no, no, no. Así que me convertí en productor."

Hablar de Dios

"Yo podía hablar de Dios con quien ya creía en Dios. ¿Pero con los demás? No. Mis labios cerrados. No me santiguaba en un restaurante ni de broma. Siempre que llego a este punto utilizo la misma palabra, que en inglés es más expresiva: 'overwhelmed'. Es como cuando vas a la orilla de la playa con intención de mojarte los pies y llega una ola gigante y te empapa."

Cuando se pasaba por mi cabeza la idea de que yo hablara de Dios la respuesta automática era: no 

"Y cuando te has empapado, tienes que hacer más esfuerzo para callarte que para contarlo. Si es auténtica la relación con Dios, Él te gira el cuello -hace un movimiento de cabeza clack- para los demás. Sal y cuéntalo. Sal a dar agua, sal a dar cobijo, sal a dar consuelo..."

Y ¿la ola? ¿Cuál es? "Pasaron demasiadas cosas en poco tiempo. Hubo un detonante que tiene que ver como un sufrimiento, y que a raíz de él empiezan a pasar muchas cosas. Al principio yo podía creer en la casualidad y en un punto, me di cuenta que necesitaba más fe para creer en la casualidad que para aceptar que Dios se ha metido aquí."

"Eran encuentros personales con gente que me hablaba de su conversión. Y al principio dije, a mira qué bien, qué interesante, he conocido a un converso. Y he conocido otro. Y otro.  Y pensé, ¿qué pasa aquí? ¿Me persiguen los conversos? Y empecé a sentir algo incómodo: tu vida de fe es un examen teórico aprobado, pero no has dado el paso a la práctica porque toda tu fe está en la cabeza. Es como si el Señor me hubiera dicho: traéme tus obras de amor. Y dije, no. Yo tengo argumentos. Me di cuenta de que no bastaba."

Infinito más Uno

"La productora 'Infinito más uno' surge del agotamiento de resistirme a la voluntad de Dios. Cuando se pasaba por mi cabeza la idea estúpida de que yo hablara sobre Dios la respuesta automática era: no. Yo fui el primero en pensar que era una idea estúpida." Pero tras numerosos hechos que le llamaban a hacerlo, decidió rendirse y llevarlo acabo.

¿Y después? Pues después vinieron 'La última cima', 'Tierra de María', 'Footprints' y ahora 'El Mayor Regalo'. Y esta es -parte- de la historia de Juan Manuel Cotelo. El hombre que se convirtió en director de cine sin haberlo planeado. Y cuando lo planeó Dios, sus películas fueron un éxito.

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